Atención conductores y vecinos de la zona: El temporal amainará hacia la noche y la provincia pasará a alerta amarilla
Tras el pico de intensidad esperado para la tarde del jueves, los registros de precipitación comenzarán a descender gradualmente. Sin embargo, persisten las advertencias por acumulación en la meseta y sectores bajos.
Luego de atravesar las horas más críticas bajo la influencia del alerta naranja, el panorama climático en la región experimentará una paulatina transición. Los últimos reportes provistos por el Servicio Meteorológico Nacional indican que, al caer la noche de este jueves 11 de junio, el nivel de riesgo meteorológico descenderá formalmente a escalafón amarillo, trayendo un relativo alivio, aunque sin normalizar por completo la situación en el territorio.
La Subsecretaría de Protección Ciudadana ratificó que el cambio de alerta implica una disminución en la intensidad del temporal, pero bajo ningún punto de vista significa el cese de los cuidados preventivos. Para las denominadas zonas amarillas, los especialistas todavía aguardan acumulados de nieve significativos, estimados entre los 10 y los 20 centímetros de espesor, manteniendo los suelos inestables.
El fenómeno meteorológico también se sentirá con fuerza en el sector de la meseta chubutense. En este extenso territorio rústico, las proyecciones técnicas anticipan registros menores pero igualmente complejos para la logística rural, estimándose una acumulación neta de entre 5 y 10 centímetros de nieve hacia el final de la jornada.
Frente a este escenario de transición nocturna, las autoridades provinciales renovaron el llamado a la prudencia para vecinos y transportistas. Los riesgos de congelamiento de calzada, acumulación residual de nieve y formación de hielo negro sobre las rutas siguen plenamente vigentes, por lo que los operativos de control vehicular y la maquinaria vial continuarán desplegados de manera preventiva durante toda la madrugada.