Caramelo vuelve a la calle: la desidia de quienes prometieron cuidarlo lo dejó sin hogar
El animal pasó por dos familias que no supieron manejar su conducta "escapista". Hoy deambula nuevamente por la ciudad mientras rescatistas buscan desesperadamente una adopción que entienda los tiempos de un perro rescatado
La historia de Caramelo es el reflejo de una problemática creciente en la región: la adopción impulsiva sin compromiso a largo plazo. Tras haber pasado por dos hogares diferentes en los últimos meses, el animal fue devuelto a la vía pública por sus últimos cuidadores, bajo el argumento de que "es mucha responsabilidad" y que no disponen de tiempo para evitar sus constantes escapes.
La noticia se conoció a través de un desgarrador relato de quien intentó brindarle una oportunidad. Según explicaron, Caramelo es un perro absolutamente dócil con las personas, pero posee una naturaleza "escapista", una conducta común en animales que han pasado gran parte de su vida en la calle y que requiere un proceso de adaptación que sus últimos dueños no estuvieron dispuestos a transitar.
"No es de un día para el otro"
El caso pone de manifiesto la falta de paciencia en los procesos de tenencia responsable. Las dos familias que lo acogieron reportaron que el perro se escapaba permanentemente, pero en lugar de reforzar la seguridad del hogar o trabajar en su conducta, "esperaban que volviera solo".
"Adoptar un callejero no es de un día para el otro, lleva su tiempo", señalaron quienes hoy intentan asistir al animal desde la periferia.
"Decidieron no seguir haciéndose cargo porque es mucha responsabilidad cuidarlo y no tienen tiempo de entrarlo cada vez que se escapa".
El operativo de emergencia para protegerlo
Ante la imposibilidad de que su rescatista original lo ingrese a su hogar -debido a la incompatibilidad con su propia mascota-, se ha iniciado una red de contención mínima. El plan inmediato incluye:
Asistencia sanitaria: Si el animal aparece, será vacunado con la quíntuple y se le colocará la pipeta correspondiente.
Alimentación: Se le brindará comida diariamente mientras permanezca en la zona de su último refugio.
Búsqueda de tránsito: Se solicita con urgencia un hogar que cuente con medidas de seguridad (paredes o alambrados altos) y, sobre todo, paciencia.
Un llamado a la comunidad
Caramelo es descrito como un perro "muy bueno" que solo necesita un entorno que comprenda que la calle fue su único hogar por mucho tiempo. La comunidad de Puerto Madryn se moviliza en redes sociales para evitar que el animal sufra algún accidente o el rigor del clima patagónico ahora que ha vuelto a quedar desamparado.