"Cobramos una miseria y tenemos que pedir por favor que nos atienda un médico": el duro testimonio de una jubilada de Madryn
Susana Sayhueque, presidenta del Centro de Jubilados de Puerto Madryn, describió las dificultades económicas que atraviesan los adultos mayores y advirtió sobre los problemas para acceder a prestaciones médicas. "Tenemos que estar unidos, no tenemos que pelearnos", reclamó.
La situación de los jubilados vuelve a generar preocupación en Puerto Madryn. Los bajos ingresos y las dificultades para acceder a la atención médica son dos de los problemas que más afectan a los adultos mayores, según advirtió Susana Sayhueque, presidenta del Centro de Jubilados de la ciudad.
En una entrevista con Madryn Ahora, la dirigente habló desde su propia experiencia como jubilada y describió las dificultades que enfrentan quienes dependen de un haber mínimo para cubrir sus necesidades.
"La verdad que, aparte de lo económico, lo mal que estamos los jubilados, un jubilado que cobra la mínima no está llegando a 600.000 pesos por mes. Me incluyo, yo cobro la mínima", expresó.
"Hay que estar enfermo para entender lo que pasa"
Aunque reconoció que la cuestión económica es uno de los principales problemas, Sayhueque sostuvo que el acceso a la salud representa una preocupación igual de importante.
Explicó que muchas veces las familias deben enfrentar situaciones difíciles cuando necesitan conseguir atención médica para un adulto mayor y no encuentran respuestas adecuadas.
"Hay que estar enfermo o tener al lado a una persona enferma y no tener las herramientas de cómo llegar a un servicio médico óptimo", señaló.
La dirigente aseguró que comprende la indignación de quienes salen a manifestarse por las dificultades que atraviesan.
"Entiendo la protesta. Creo que yo también, si me pasara, saldría a protestar", afirmó.
"Aportamos más de 30 años y hoy cobramos miseria"
Uno de los momentos más fuertes de la entrevista llegó cuando Sayhueque reflexionó sobre la situación de quienes trabajaron y realizaron aportes durante gran parte de su vida.
"Nos quedamos solos los jubilados. A veces no sentimos el apoyo gubernamental que tendríamos que tener", manifestó.
Y agregó: "Aportamos más de 30 años a nuestra patria para que después nos vean así, cobrando miseria y pidiendo por favor que nos atienda un médico, un dentista, un oculista".
Sus palabras reflejaron el malestar que, según sostuvo, atraviesan numerosos adultos mayores ante la combinación de ingresos insuficientes y dificultades para acceder a prestaciones esenciales.
Un llamado a la unidad entre los jubilados
Más allá de las críticas, la presidenta del Centro de Jubilados de Puerto Madryn dejó un mensaje sobre la importancia de acompañarse y evitar enfrentamientos entre quienes comparten las mismas dificultades.
Explicó que las instituciones de jubilados cumplen una función social que va mucho más allá de organizar actividades recreativas.
"Los centros de jubilados estamos para abrazar, albergar y darle cariño a cada uno que se acerca a nuestro centro", expresó.
También insistió en que los reclamos deben dirigirse a los organismos responsables de brindar soluciones, sin perjudicar los espacios que trabajan diariamente para contener a los adultos mayores.
"Tenemos que estar unidos, no tenemos que pelearnos", concluyó.