Conarpesa impulsa una planta de ósmosis en Madryn mientras se prepara un nuevo juicio por presunta contaminación del Golfo Nuevo
La Provincia abrió la consulta pública por el proyecto de la pesquera, que anunció una capacidad de producción de hasta 8.000 litros de agua tratada por hora mediante perforaciones de agua salobre. El trámite coincide con la convocatoria a un nuevo juicio por presuntas descargas industriales al Golfo Nuevo. Son procesos distintos, pero el antecedente vuelve relevante conocer el destino de los líquidos de rechazo y las condiciones de control de la nueva instalación.
Conarpesa avanza con la evaluación ambiental de una planta de ósmosis inversa en Puerto Madryn. La convocatoria a consulta pública fue publicada el lunes 26 de octubre en el Boletín Oficial de Chubut y corresponde al proyecto presentado por Continental Armadores de Pesca S.A., bajo el expediente 1424/2026-SAyCDS. La instancia permite que los interesados consulten el informe y presenten observaciones durante diez días corridos. Su apertura no implica una autorización ambiental definitiva ni acredita que la instalación esté funcionando.
El proyecto tiene antecedentes públicos. En agosto, El Chubut y Madryn Urbana difundieron características técnicas de las instalaciones previstas para Puerto Madryn y Rawson. Según esas publicaciones, la empresa busca contar con un abastecimiento propio para sus procesos industriales, reducir el consumo de agua de la red pública y, en el establecimiento de Rawson, reemplazar el suministro mediante camiones cisterna.
Una precisión resulta importante: el esquema divulgado no contempla captar agua directamente del mar, sino extraer agua subterránea salobre mediante perforaciones dentro de los predios. Para Madryn se informó una alimentación de 14.500 litros por hora y una producción nominal de hasta 8.000 litros de agua tratada por hora, con una recuperación teórica cercana al 55%. El diseño contempla cinco perforaciones disponibles, de las cuales al menos tres deberían funcionar simultáneamente. Estas características corresponden a lo publicado en agosto y deben cotejarse con la versión del informe sometida ahora a evaluación.
El equipamiento estaría alojado en un contenedor marítimo acondicionado e incluiría etapas de filtración, membranas, tanques y sistemas de impulsión. La cotización difundida para Madryn superaba los 105.000 dólares por el sistema de tratamiento, las interconexiones, el montaje y la puesta en marcha. Ese monto no incluía impuestos, obras complementarias ni otros trabajos a cargo de la empresa, por lo que no debe presentarse como el costo total de la instalación.
El beneficio anunciado es disminuir la demanda industrial sobre el agua potable de red. Sin embargo, para evaluar el proyecto también resulta necesario conocer qué ocurrirá con el líquido que no se convierte en agua tratada. Con los caudales publicados, la diferencia entre ingreso y producción alcanza aproximadamente 6.500 litros por hora. Se trata de un cálculo sobre el diseño divulgado, no de una descarga comprobada ni de un volumen cuyo destino esté verificado.
La información periodística disponible menciona la disposición continua del concentrado resultante, pero no precisa dónde se realizará. El informe ambiental debe permitir examinar su composición, el sistema de conducción y disposición, los productos utilizados durante la operación y los controles previstos. También resulta relevante conocer las condiciones de extracción del agua subterránea. La ausencia de estos detalles en el edicto no significa que falten en el expediente; sí marca los puntos que deben revisarse antes de evaluar sus efectos.
La consulta se abre en un contexto judicial significativo. El Ministerio Público Fiscal de Chubut informó el 23 de octubre que el próximo 5 de noviembre comenzará en Puerto Madryn un nuevo juicio por presunta contaminación del Golfo Nuevo vinculada con efluentes de la planta de Conarpesa. Según el organismo, el Superior Tribunal de Justicia hizo lugar a la impugnación de la Fiscalía, dejó sin efecto la absolución inicial y ordenó realizar otro debate.
La acusación se refiere a hechos de 2023 y sostiene que existió un sistema de descarga de líquidos industriales sin tratamiento al mar. Esa hipótesis deberá discutirse en el nuevo juicio: la decisión de repetir el debate no constituye una condena. Tampoco se trata de una causa contra el proyecto de ósmosis inversa. El antecedente corresponde al manejo de efluentes del procesamiento pesquero, mientras la nueva instalación fue presentada para producir agua destinada a la actividad industrial.
La distinción no elimina el interés público del cruce. Una empresa que propone modificar su abastecimiento de agua debe explicar cómo manejará las corrientes resultantes del tratamiento. El antecedente judicial refuerza la importancia de que esa información sea accesible y de que las condiciones de autorización y fiscalización puedan conocerse.
El aviso establece que el informe puede consultarse en Ambiente provincial, en Rawson, de lunes a viernes de 9 a 13, y en la Secretaría de Ecología y Protección Ambiental de Puerto Madryn, ubicada en la Terminal de Ómnibus. También habilita observaciones por correo electrónico a participacionciudadana.chubut@gmail.com y presentaciones escritas en las dependencias indicadas, con identificación del interesado y del proyecto.
Durante esta revisión fue posible acceder a la convocatoria en la página de Ambiente, pero no se encontró allí un enlace para descargar el informe técnico. La publicación digital muestra fecha 28 de octubre, mientras el Boletín contiene el llamado desde el 26. Como el edicto fija diez días corridos sin imprimir una fecha concreta de cierre, corresponde que el organismo precise el vencimiento para evitar incertidumbre entre quienes quieran participar.
Reducir el consumo de agua potable de la industria puede representar un beneficio para Madryn. Para acreditarlo hacen falta datos verificables sobre el ahorro previsto, la extracción y el destino del rechazo. La consulta ambiental es la instancia para poner esas condiciones a disposición de la comunidad, antes de que el proyecto obtenga una decisión definitiva.