De los guantes al guardapolvo: el emotivo regreso de la campeona mundial Soledad Matthysse a su escuela en Trelew
Tras conquistar el título máximo del boxeo internacional, la pugilista retomó sus tareas en la Escuela N.º 207. Sus compañeros y alumnos del turno tarde la sorprendieron con un homenaje cargado de afecto y reconocimiento
Hay victorias que se celebran en el cuadrilátero bajo las luces de neón, y otras que encuentran su eco más profundo en el afecto cotidiano. Eso vivió esta semana Soledad Matthysse, la reconocida boxeadora trelewense que, tras consagrarse nuevamente campeona del mundo, regresó a su puesto de trabajo en la Escuela N.º 207 de Trelew, donde la esperaba una recepción que no estaba en sus planes.
Apenas cruzó el umbral del establecimiento, la campeona fue abordada por una marea de aplausos. Alumnos y docentes del turno tarde, bajo la complicidad y organización de la docente Roxana Lienllan, prepararon un homenaje sencillo pero potente para destacar no solo el cinturón mundial, sino la calidad humana de quien comparte el día a día en la institución.
Una lección de esfuerzo
El clima en los pasillos de la escuela se transformó rápidamente en una fiesta del deporte y la superación. Los estudiantes se acercaron para felicitarla, pedirle fotos y escuchar de primera mano lo que significa alcanzar la cima del boxeo profesional manteniendo, al mismo tiempo, el compromiso laboral con la educación pública.
Para Matthysse, el reconocimiento tuvo un sabor especial. Lejos del ruido de las promociones internacionales, el abrazo de sus pares docentes y la admiración de los chicos de su ciudad reforzaron su fuerte arraigo con Trelew.
Con información extraída de Canal12web.