Dudas y desmentidos tras la denuncia de Cuba sobre una infiltración armada
La Habana aseguró haber abatido a cuatro personas que intentaban ingresar a la isla, pero en Miami surgieron cuestionamientos y uno de los supuestos involucrados negó estar herido.
La denuncia del gobierno cubano sobre una presunta "infiltración terrorista" que dejó cuatro muertos abrió interrogantes tanto en La Habana como en Miami.
El Ministerio del Interior informó que abatió a cuatro personas de un grupo de diez que no acataron la orden de detenerse y dispararon contra tropas guardacostas. También anunció la detención de Duniel Hernández Santos, señalado como el "contacto" del grupo en la isla.
Sin embargo, en Estados Unidos surgieron versiones contradictorias. Roberto Azcorra Consuegra, identificado como uno de los heridos, desmintió la información y aseguró que se encuentra en territorio estadounidense. "Yo no soy la persona que está muerta ni herida ahí", afirmó.
En Miami, se confirmó la muerte de Michel Ortega Casanova. Según Wilfredo Beyra, dirigente del Partido Republicano de Cuba en Tampa, el fallecido "quería ir a combatir contra una narcotiranía criminal y asesina".
El dueño de la lancha utilizada en el fallido desembarco denunció que la embarcación fue robada. En un audio divulgado por Univisión, señaló: "Esto nos tomó totalmente de sorpresa".
Mientras tanto, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció la apertura de una investigación. "El gobierno cubano no es de fiar y haremos todo lo que esté en nuestra mano para pedir cuentas", expresó en X.
Analistas sostienen que el episodio podría servir como argumento para reforzar el estado de alerta en la isla. "Es una situación que le sirve para mantener el estado de alerta en la población y las fuerzas de seguridad", concluyó Raudiel Peña.