El INDEC reveló que el 22,5% de las familias más pobres pidió dinero a su entorno para mantener el hogar
En los sectores medios y altos, el endeudamiento fue menor y se concentró en bancos y entidades financieras.
Durante el primer semestre de 2025, casi uno de cada cuatro hogares de bajos ingresos en Argentina debió recurrir a préstamos de familiares o amigos para afrontar los gastos del día a día.
El dato surge de un informe del INDEC elaborado a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que analizó cómo las familias organizan su economía en un contexto de pérdida de poder adquisitivo.
El estudio indicó que el 22,5% de los hogares con menores ingresos -que incluye a los primeros cuatro deciles y a quienes no tienen ingresos monetarios- se endeudaron de manera informal entre enero y junio de este año. En cambio, entre los sectores medios el porcentaje bajó al 13,3%, y entre los hogares de mayores recursos se ubicó en 8,3%.
En estos últimos casos, las familias optaron por créditos bancarios o financieros, mientras que los sectores más vulnerables recurrieron a la ayuda de su entorno más cercano para mantener el hogar.
En total, el informe reveló que el 16,1% de los hogares argentinos tomó préstamos en bancos o entidades financieras, y un 14,2% lo hizo con personas de confianza, como familiares o amigos.
El INDEC advirtió que el uso del sistema financiero para obtener créditos se había reducido entre 2020 y 2023, pero comenzó a crecer nuevamente a partir de 2024, alcanzando niveles similares a los de 2019, cuando se había registrado el pico de endeudamiento en el país.
A la vez, el informe mostró que el 40,8% de los hogares argentinos utilizó ahorros o vendió pertenencias para cubrir gastos corrientes durante el mismo período.
La mayoría de esos casos corresponde a familias de ingresos bajos y medios, las más afectadas por la inflación y la pérdida del poder de compra.
El estudio también reflejó un aumento en la asistencia directa a los hogares, ya sea por parte del Estado, organizaciones sociales, ONG o iglesias.
La cantidad de familias que recibe transferencias en especie -como alimentos o bienes básicos- pasó del 2,2% en 2016 al 6,3% en el primer semestre de 2025, y llegó al 13% entre los sectores de ingresos bajos.
Los datos marcan un escenario de creciente vulnerabilidad económica, donde las estrategias de supervivencia combinan endeudamiento informal, venta de bienes, uso de ahorros y ayuda institucional para sostener el consumo cotidiano.