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Insólito y de película: lo echaron de un boliche, se quiso colar por los techos y terminó escondiéndose abajo de un auto

Un joven protagonizó una secuencia insólita durante la madrugada del sábado en la zona de las avenidas Hipólito Yrigoyen y Marcos A. Zar. Tras ser expulsado por armar disturbios, escaló las alturas para meterse al sector de fumadores. La policía lo atrapó tras una breve persecución y un final cinematográfico.

Equipo de redacción de Madryn Ahora
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La noche prometía diversión, pero terminó transformándose en un sainete policial con ribetes cinematográficos. Pasadas las 5 de la madrugada del sábado, un joven protagonizó un episodio tan insólito como peligroso en un conocido local bailable ubicado en la intersección de la avenida Hipólito Yrigoyen y Marcos A. Zar.

Todo comenzó cuando el personal de seguridad privada del establecimiento decidió expulsar al sujeto del interior del boliche, luego de que fuera detectado alterando el orden y provocando disturbios bajo los evidentes efectos del alcohol. Lejos de asumir su expulsión y regresar a su casa, el protagonista de la historia decidió aplicar una táctica digna de película de acción para volver a la pista.

Operación tejado: la fallida maniobra para reingresar

Desafiando la altura y las leyes de la física -y con unas cuantas copas de más-, el joven ideó un arriesgado plan: trepó por la estructura exterior hasta alcanzar el techo del local nocturno. Su objetivo era sortear los controles de la entrada principal, colarse desde las alturas hacia el sector exclusivo de fumadores y así lograr su reingreso triunfal al salón principal.

Sin embargo, la maniobra acrobática duró poco. Los movimientos en las alturas fueron rápidamente detectados tanto por los custodios del lugar como por efectivos policiales que realizaban tareas de prevención en la zona, quienes de inmediato le dieron la voz de alto y le ordenaron que descendiera de inmediato.

Fuga, escondite y captura

Al verse descubierto y acorralado, el osado infractor cambió de planes de manera drástica: lejos de entregarse, adoptó una postura sumamente hostil frente a los uniformados y emprendeió una veloz huida a la carrera por las calles aledañas.

Se desató entonces una breve pero intensa persecución urbana. En un desesperado intento por eludir el arresto y perder de vista a la prevención policial, el sospechoso protagonizó la escena más bizarra de la noche al arrojarse cuerpo a tierra y meterse debajo de un vehículo estacionado en la vía pública, con la ilusión de pasar desapercibido.

La maniobra de camuflaje duró pocos segundos. Los efectivos lo rodearon de inmediato, lo obligaron a salir de su improvisado escondite y lograron reducirlo pese a su persistente resistencia. El joven terminó esposado y trasladado a la dependencia policial, quedando formalmente detenido y a disposición de la Justicia bajo el cargo de resistencia a la autoridad. Una noche que, sin duda, recordará (si es que no le da amnesia alcohólica) por mucho tiempo.

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