La casa del horror en Chubut: los vecinos escuchaban gritos por las noches y el acusado recibió 10 días de prisión preventiva
La Fiscalía reveló nuevos detalles del caso que conmociona a Esquel. Las ventanas permanecían tapadas, los hijos de la pareja no asistían a la escuela y la familia tenía escaso contacto con el exterior. La denuncia vecinal permitió iniciar la investigación que terminó con el rescate de una mujer y sus tres hijos.
La conmoción por el presunto cautiverio de una familia en Esquel continúa creciendo luego de que este viernes 23 de octubre se conocieran nuevos detalles sobre las condiciones de aislamiento que llevaron a las autoridades a intervenir en una vivienda de la ciudad.
Durante una conferencia de prensa, la procuradora de Fiscalía Cecilia Bagnato y la funcionaria Mónica Caveri explicaron cómo comenzó la investigación y cuáles fueron las advertencias de los vecinos que permitieron descubrir la situación.
El procedimiento realizado el jueves terminó con una mujer y sus tres hijos puestos a resguardo y con la detención de un hombre de 71 años, acusado provisoriamente de abandono de persona agravado por el vínculo y privación ilegítima de la libertad.
Una casa con las ventanas tapadas y movimientos nocturnos
Uno de los aspectos más inquietantes que surgieron de la investigación fue la descripción que hicieron los vecinos sobre lo que sucedía en la propiedad.
Según explicaron desde Fiscalía, las ventanas estaban cubiertas con telas o papeles, lo que impedía observar el interior de la vivienda.
También llamaba la atención que los hijos de la pareja no salieran para asistir a la escuela ni compartieran actividades con otros niños y adolescentes del vecindario.
Los vecinos señalaron que conocían la existencia de personas dentro de la casa, pero prácticamente nunca las veían salir.
Además, observaron que durante la noche se encendían luces y había movimiento, mientras que durante el día la actividad parecía ser escasa.
Los gritos desesperados de una mujer
La situación se volvió todavía más preocupante por los sonidos que algunos vecinos escuchaban durante las noches.
"Durante la noche se escuchaban gritos, gritos que eran de una mujer", explicaron las representantes del Ministerio Público Fiscal al reconstruir los testimonios.
Según señalaron, se trataba de manifestaciones desesperadas que generaron alarma en quienes residían cerca del domicilio.
Estas circunstancias llevaron a los vecinos a realizar una denuncia formal el 10 de octubre, que dio inicio a las actuaciones.
El operativo que permitió rescatar a la familia
Después de la denuncia, personal policial y equipos de protección de derechos intentaron conocer las condiciones en las que vivían los integrantes de la familia.
Las dificultades para establecer contacto motivaron la elaboración de un informe de riesgo y el pedido de una orden judicial.
Finalmente, el jueves 22 de octubre se realizó un allanamiento en la vivienda.
Durante el procedimiento, los efectivos escucharon pedidos de ayuda provenientes del interior y encontraron a una mujer con sus tres hijos.
Las cuatro personas fueron trasladadas al hospital para recibir atención y ser evaluadas por profesionales.
El hombre de 71 años quedó detenido mientras se investigan las circunstancias del presunto encierro.
Solo diez días de prisión preventiva
Este viernes se llevó adelante la audiencia judicial para controlar la legalidad de la detención.
Según explicaron desde Fiscalía, el juez José Luis Ennis consideró legal el procedimiento que derivó en la detención del sospechoso.
Las representantes del Ministerio Público Fiscal solicitaron que el hombre permaneciera detenido preventivamente durante un período mayor para avanzar con las medidas de investigación pendientes.
Sin embargo, el magistrado decidió reducir el plazo.
"Habíamos pedido más tiempo. El juez lo acotó a un menor plazo", explicaron durante la conferencia.
La medida de prisión preventiva fue fijada en diez días, aunque la investigación continuará y podrán solicitarse nuevas medidas judiciales si corresponde.
Qué puede pasar ahora
La causa se encuentra en una etapa inicial y todavía deben determinarse aspectos fundamentales sobre lo sucedido dentro de la vivienda.
Entre las cuestiones que se investigan están el tiempo durante el cual se habría prolongado el aislamiento, las condiciones de vida de la familia y las posibles consecuencias físicas y psicológicas sobre sus integrantes.
La Fiscalía también deberá reunir pruebas para determinar las responsabilidades penales del hombre investigado.
Mientras tanto, la mujer y sus hijos reciben asistencia profesional y permanecen bajo medidas de protección.
El caso volvió a poner de relieve la importancia de las alertas realizadas por los vecinos, cuya preocupación permitió activar la intervención de los organismos correspondientes.