Chubut

"Nos encerramos": la explicación del abogado del bioquímico por la casa del horror que conmociona a Chubut

Daniel Sandoval aseguró que la familia de Miguel Edgardo Battista decidió reducir su contacto con el exterior después de sufrir amenazas y agresiones. También habló del temor, la desconfianza hacia la Justicia y los hábitos nocturnos que mantenían en la vivienda de Esquel.

Equipo de redacción de Madryn Ahora
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El caso de la denominada "casa del horror" de Esquel continúa generando conmoción en toda la provincia del Chubut. Mientras la Justicia investiga al bioquímico Miguel Edgardo Battista por la presunta privación ilegítima de la libertad de su pareja y sus tres hijos, su abogado defensor brindó una explicación sobre el aislamiento familiar.

Daniel Sandoval sostuvo que su cliente comenzó a modificar su estilo de vida después de sufrir una serie de amenazas, extorsiones y agresiones que, según afirmó, fueron denunciadas judicialmente.

Para el letrado, estos antecedentes generaron un profundo temor en Battista y una creciente desconfianza hacia las instituciones.

"Nos encerramos": la explicación de la defensa

Sandoval relató que el bioquímico habría sufrido una extorsión cuando desarrollaba investigaciones relacionadas con productos naturales durante la pandemia.

Posteriormente, ya instalado en la cordillera, habría sido agredido en una estación de servicio de Trevelin.

Según el abogado, la denuncia por ese episodio terminó archivada, situación que habría profundizado el temor de su defendido.

"Esta cuestión es el descreimiento al sistema e ingresar en un bucle desde el punto de vista de no creer en un sistema y tomar, como quien dice, justicia por mano propia: nos encerramos", expresó.

De acuerdo con su relato, Battista y su familia comenzaron a adoptar una rutina cada vez más alejada del contacto social.

El abogado sostuvo que ese aislamiento fue una forma de protección ante el temor de sufrir nuevos ataques.

Una familia que vivía de noche

Otro de los aspectos que abordó el defensor fue la inversión de los horarios habituales de la familia.

Según explicó, sus integrantes comenzaron a desarrollar gran parte de sus actividades durante la noche y descansar durante el día.

Sandoval señaló que consultó con especialistas sobre las posibles consecuencias de alterar los ciclos normales de sueño y vigilia.

De acuerdo con esa explicación, los cambios prolongados en el ritmo circadiano pueden repercutir en el descanso y otros aspectos de la salud.

Sin embargo, las consecuencias concretas de esas rutinas sobre cada integrante de la familia deberán determinarse mediante las evaluaciones profesionales correspondientes.

El abogado también habló de la diferencia de edad entre Battista y su esposa, y aseguró que la familia había experimentado situaciones de estigmatización social.

Según señaló, ambos llevan más de dos décadas casados y tienen tres hijos.

Una investigación que continúa abierta

La versión presentada por Sandoval contrasta con la hipótesis que investiga el Ministerio Público Fiscal de Chubut.

La intervención judicial comenzó después de que vecinos alertaran sobre el aislamiento de la vivienda, las ventanas permanentemente cubiertas y la escasa presencia de los integrantes de la familia fuera del domicilio.

El allanamiento se realizó el 22 de octubre y permitió asistir a la mujer y sus tres hijos, dos de ellos menores de edad.

La Fiscalía inició una investigación por presunta privación ilegítima de la libertad y abandono de persona. Battista permanece detenido preventivamente mientras avanzan las medidas de prueba.

La Justicia deberá determinar si los integrantes de la familia tenían libertad para decidir sobre sus actividades, sus vínculos y sus desplazamientos.

Los próximos pasos de la defensa

Sandoval adelantó que espera conocer los resultados de las próximas actuaciones judiciales para evaluar un pedido de libertad o de modificación de las condiciones de detención.

El abogado insiste en que el aislamiento familiar fue una decisión de autorresguardo y no una situación de privación de la libertad impuesta por su cliente.

Por su parte, la Fiscalía deberá continuar con las pericias y testimonios para reconstruir las condiciones en las que vivían la mujer y sus hijos.

El caso, que alcanzó repercusión nacional, sigue abierto y mantiene bajo investigación una historia familiar cuyas circunstancias aún deben esclarecerse.

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