Prohíben el ingreso de banderas de Malvinas para la semifinal entre Argentina e Inglaterra
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó el operativo acordado con la FIFA para el partido que se disputará en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. Habrá 1.600 efectivos, accesos diferenciados para ambas hinchadas y ya fueron sancionados 13 argentinos.
La semifinal entre Argentina e Inglaterra contará con un importante operativo de seguridad en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, donde las autoridades resolvieron prohibir el ingreso de banderas, pancartas o insignias con alusiones a las Islas Malvinas.
La medida fue adoptada en el marco del plan de seguridad coordinado entre la FIFA y las fuerzas de seguridad de los Estados Unidos, debido a la carga política y emocional que rodea este encuentro.
La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, informó que el operativo contará con 1.600 efectivos, entre agentes del estado de Georgia y personal de seguridad privada.
Según explicó la funcionaria, el partido fue catalogado como un evento internacional de "alto riesgo".
Para reducir posibles incidentes, se establecieron ingresos diferenciados para ambas parcialidades. Los simpatizantes argentinos deberán ingresar por la puerta 4, mientras que los hinchas ingleses lo harán por la puerta 3.
No obstante, las autoridades manifestaron su preocupación porque las entradas fueron comercializadas sin distinción de nacionalidad, por lo que ambas hinchadas compartirán distintos sectores de las tribunas.
Además de la prohibición de banderas con referencias a las Islas Malvinas, tampoco estará permitido ingresar con botellas de vidrio, objetos contundentes ni elementos considerados provocativos hacia el rival.
Los controles biométricos y la verificación de entradas serán reforzados durante toda la jornada del encuentro.
Por otra parte, Monteoliva confirmó que el programa de derecho de admisión internacional ya sancionó a 13 argentinos, quienes fueron identificados por intentar ingresar con entradas falsificadas o por intentar superar de forma violenta los vallados de seguridad.
Los infractores recibieron una prohibición para asistir a los partidos restantes del Mundial, sanción que también se extenderá a los estadios del fútbol argentino.