Puerto Madryn: habló la estudiante asaltada frente al CEM y un dato en Facebook dio un giro al caso
La joven esperaba que la fueran a buscar después de cursar cuando un hombre la tomó del cabello y le arrebató el teléfono. La joven corrió detrás del agresor, observó el vehículo en el que escapó y realizó la denuncia. Horas después recibió información a través de las redes sociales.
Una estudiante denunció haber sido víctima de un violento robo alrededor de las 21 horas frente al Centro de Estudios Madryn (CEM), que funciona en la Escuela N.º 741, en la zona de Mitre y Moreno.
La estudiante había terminado de cursar y salió del establecimiento acompañada por una compañera. Su amiga se retiró en automóvil mientras ella permaneció junto a las rejas esperando que fueran a buscarla.
"Pasaron dos minutos que ella se fue y alrededor mío no había absolutamente nadie", relató.
Antes del ataque, la joven observó pasar un automóvil gris con los vidrios fuertemente polarizados. Continuó utilizando su celular y pocos minutos después advirtió que un hombre se acercaba caminando.
"Venía caminando tranquilo y cuando está a un metro mío me agarra del pelo, como que me tira el pelo y me arrebata el celular", contó.
Lo persiguió hasta la esquina
Tras el ataque, el hombre comenzó a correr y Oriana decidió seguirlo.
La persecución continuó hasta la esquina, donde la joven observó que el sospechoso tenía un automóvil estacionado con las balizas encendidas y se subía al asiento del conductor.
Oriana decidió detenerse por temor a que pudiera estar armado, pero logró observar diferentes características del vehículo.
Según su testimonio, se trataba de un Chevrolet Astra gris, con vidrios polarizados muy oscuros. También consiguió recordar parcialmente la patente y posteriormente aportó esa información en la comisaría.
Una familia que circulaba por el sector se detuvo para asistirla cuando sufrió un ataque de pánico.
Fue directamente a realizar la denuncia
Una vez que llegaron a buscarla, Oriana se dirigió a la dependencia policial y denunció lo ocurrido.
Allí brindó la descripción física del agresor, las características del automóvil y los datos que logró recordar de la patente. Más tarde, también aportó la caja del teléfono sustraído.
Ya en su vivienda decidió contar lo sucedido a través de las redes sociales y pedir colaboración.
Un dato surgió en Facebook
La publicación comenzó a circular y fue compartida también por el padre de la joven. Entre los comentarios, usuarios mencionaron el nombre de una persona como posible responsable.
Oriana buscó el perfil señalado y asegura que reconoció al hombre que la había atacado.
"Encontré fotos de él y lo pude identificar inmediatamente. Hasta la misma gorra con la que me robó", afirmó.
También manifestó haber observado en ese perfil fotografías de un Chevrolet gris que considera coincidente con el automóvil utilizado durante la fuga.
La información surgida en las redes sociales forma parte del relato de la víctima y deberá ser corroborada por los investigadores antes de atribuir responsabilidades.
"Me puede pasar a mí y le puede pasar a cualquier persona"
Oriana decidió hacer público el episodio principalmente por su preocupación por la seguridad en el sector.
"Para mí lo más importante es que se difunda esta información, más que nada por la seguridad de los demás también, porque a mí me pasó en la entrada de donde yo estudio", sostuvo.
La joven remarcó además que durante la mañana y el mediodía concurren niños al establecimiento.
"Si bien a mí me pasó alrededor de las nueve de la noche, me puede pasar a mí y le puede pasar a cualquier persona", concluyó.
La denuncia ya se encuentra realizada y la joven espera que los datos que pudo aportar permitan avanzar en la investigación.