Puerto Madryn recibe cinco denuncias por día por perros sueltos: detectaron 248 animales en apenas 95 cuadras
Un relevamiento en el barrio San Miguel expuso la magnitud del problema y reveló que la cobertura de vacunación antirrábica alcanza apenas el 33%. Desde Zoonosis advierten sobre las mordeduras y apuntan a la falta de responsabilidad de muchos propietarios.
La presencia de perros sueltos en Puerto Madryn se convirtió en una preocupación que combina riesgos para los vecinos, problemas sanitarios y situaciones de abandono animal. Las cifras oficiales muestran una realidad alarmante: el área municipal de Veterinaria y Zoonosis recibe, en promedio, cinco denuncias diarias por animales que circulan sin supervisión.
La directora del área, Marianela Barbot, explicó que los reclamos se concentran especialmente en los barrios Perón, San Miguel, Malvinas y Agroforestal, aunque también se registran situaciones en la rambla y las playas de la ciudad.
Uno de los aspectos que más preocupa es que muchos de los animales denunciados tienen propietarios. Es decir, no necesariamente se trata de perros abandonados, sino de mascotas cuyos responsables permiten que salgan a la calle sin ningún tipo de control.
Un barrio, 95 cuadras y 248 perros sueltos
La dimensión del problema quedó reflejada en un relevamiento sanitario realizado durante agosto en el barrio San Miguel.
Nueve equipos recorrieron 95 cuadras para estimar la población canina y felina, mediante un trabajo conjunto entre centros de salud, Zoonosis municipal, la Residencia de Epidemiología del Hospital Zonal Andrés Ísola y el área provincial de Zoonosis.El resultado fue contundente: se estimó la presencia de 248 perros sueltos, lo que representa un promedio de 2,7 animales por cuadra.
Pero hubo otro dato que encendió las alertas sanitarias. La cobertura de vacunación antirrábica entre los perros y gatos relevados alcanzó solamente el 33%, muy lejos del objetivo del 80% planteado por las autoridades sanitarias.
La situación plantea la necesidad de fortalecer las campañas de vacunación, castración y prevención en los barrios.
Mordeduras: niños y deportistas, entre los más expuestos
Barbot confirmó que también reciben denuncias por mordeduras en espacios públicos.
Entre las personas afectadas se encuentran niños y vecinos que salen a caminar, correr o andar en bicicleta y terminan siendo perseguidos o atacados por perros.
Los incidentes también pueden producirse cuando un animal alcanza a una persona a través de las rejas de una vivienda.
Ante estos casos, Zoonosis trabaja de manera coordinada con el Hospital Zonal, que comunica los ingresos por mordeduras para permitir la intervención sanitaria.
El protocolo contempla el seguimiento del animal durante diez días posteriores a una exposición de riesgo, con el objetivo de evaluar posibles signos de rabia.
La responsabilidad de los dueños, en el centro del debate
Desde el ámbito proteccionista, Lidia Moncada, referente de la Protectora de Animales de Puerto Madryn, advirtió que la solución no pasa únicamente por retirar perros de las calles.
La tenencia responsable implica garantizar alimentación, refugio, atención veterinaria y condiciones adecuadas de vida, pero también impedir que los animales circulen libremente y puedan provocar accidentes.
Moncada también señaló otras situaciones de maltrato que muchas veces se naturalizan, como perros atados durante horas, expuestos al frío, al calor o confinados en espacios inadecuados.
Castraciones, abandono y denuncias por envenenamiento
La proteccionista destacó la importancia de sostener campañas gratuitas de castración y vacunación, especialmente mediante dispositivos móviles que permitan acercar los servicios a los barrios.
Las dificultades económicas, la falta de transporte y los problemas para trasladar animales después de una intervención pueden impedir que muchos vecinos accedan a estas prestaciones.
También expresó preocupación por los episodios de presunto envenenamiento de animales denunciados en la ciudad.
Advirtió que colocar sustancias tóxicas en espacios públicos no solo representa un peligro para perros y gatos, sino también para aves, niños y adultos.
Frente a estas situaciones, recomendó preservar las pruebas disponibles y realizar las denuncias correspondientes.
Un problema que necesita respuestas
La situación de Puerto Madryn expone dos responsabilidades que deben abordarse conjuntamente: la de quienes tienen animales y permiten que circulen sin control, y la del Estado, que debe garantizar políticas sostenidas de prevención y atención sanitaria.
La seguridad de los vecinos y el bienestar animal no son cuestiones contrapuestas.
Con cinco denuncias diarias, cientos de perros sueltos detectados en un solo barrio y una cobertura antirrábica muy por debajo de la meta sanitaria, el desafío es transformar los relevamientos y las advertencias en medidas concretas.