Puerto Madryn recordará a los 25 bomberos fallecidos en el incendio de 1994
Este miércoles 21 de enero se realizarán dos actos conmemorativos en la ciudad para recordar a los 25 bomberos voluntarios fallecidos en el incendio de 1994, fecha reconocida como el Día del Mártir Bombero Voluntario.
El próximo miércoles 21 de enero, la ciudad de Puerto Madryn conmemorará a los 25 bomberos voluntarios fallecidos en el incendio ocurrido en 1994, una fecha que también es reconocida dentro del sistema bomberil argentino como el Día del Mártir Bombero Voluntario.
Desde la Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn invitan a la comunidad a participar de las dos instancias previstas para la jornada. El primer acto se realizará a las 8:30 horas en el Monumento del Bombero Alado, ubicado en la Plaza San Martín, mientras que el segundo encuentro tendrá lugar a las 9:30 en el Monumento Gloria a las Víctimas del Viento y del Fuego, en el barrio Mapu Ngefu.
La conmemoración reúne cada año a familiares, amigos y compañeros de los 25 bomberos, así como a integrantes del cuerpo activo y a bomberos provenientes de distintos puntos del país. Se trata de una fecha que se ha consolidado como un hito de memoria colectiva dentro del ámbito bomberil, al recordar el hecho más importante de la historia bomberil nacional, cuyo legado trasciende generaciones.
En este contexto, Darío Arcajo, actual tesorero de la Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn, ex bombero y hermano de Mauricio Arcajo -uno de los 25 caídos-, compartió su testimonio. Arcajo tenía 16 años cuando ocurrió el incendio y, dos meses después, en marzo de 1994, decidió incorporarse al cuerpo activo, donde prestó servicio durante más de una década. Actualmente continúa su compromiso desde la Comisión Directiva.
"No los recuerdo desde la pena, sino desde la emoción de haber entendido, con el tiempo, qué era lo que ellos sentían", expresó Arcajo al referirse al proceso personal que lo llevó a seguir los pasos de su hermano.
Asimismo, subrayó que la memoria no se limita a una fecha puntual, sino que se construye día a día. Desde la gestión institucional, ese recuerdo se traduce en acciones concretas como la capacitación permanente, el fortalecimiento de la seguridad, el equipamiento adecuado y el cuidado del cuerpo activo. "La memoria activa es ser impecables en el presente, cuidar a los nuestros y darles las mejores herramientas", señaló.
A más de tres décadas del incendio, la Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn reafirma su compromiso con una memoria viva, que abrace a los familiares, acompañe a los ex bomberos y se transmita a las nuevas generaciones. Recordar, sostienen, es también proyectar: fortalecer la institución, crecer en infraestructura y capacitación, y mantener un legado que marcó un antes y un después en la historia bomberil del país. La jornada del 21 de enero vuelve así a ser un espacio de encuentro, respeto y profundo reconocimiento colectivo.