Inseguridad

Robo y bronca en Trelew: denuncian fallas en cámaras y accionar policial

Un comerciante aseguró que le robaron a una cuadra del Centro de Monitoreo y cuestionó la falta de funcionamiento de las cámaras y la respuesta policial.

Un comerciante de Trelew expresó su indignación tras sufrir un robo en su negocio ubicado a menos de una cuadra del Centro de Monitoreo de la ciudad. El hecho ocurrió hace una semana sobre la avenida Hipólito Yrigoyen, al sur de la zona céntrica, y dejó importantes pérdidas económicas.

La víctima es Darío Jones, propietario de la firma «Enlace Digital», a quien le sustrajeron dinero, herramientas y otros bienes. Según relató, el impacto del robo será significativo: aseguró que se le complicará en los próximos meses pagar los sueldos a sus empleados.

El comerciante apuntó directamente contra las autoridades y el sistema de seguridad. «La tecnología del Centro de Monitoreo de Trelew está totalmente obsoleta: no sirve para nada», afirmó. Además, remarcó que «nunca se le dio importancia porque si funcionara bien bajarían enormemente los costos y los tiempos de respuesta».

Jones detalló que el local cuenta con tres cámaras de videovigilancia del Gobierno en las inmediaciones, pero que no estaban operativas al momento del hecho. «Nosotros estamos a menos de una cuadra y las tres cámaras que están prácticamente en la puerta de mi negocio no funcionan. Nos dijeron que hacían dos días que habían dejado de andar», sostuvo. Y agregó: «Además no tienen gente idónea; no están capacitados y tampoco tienen la tecnología».

Sobre el robo, indicó que los delincuentes actuaron en dos momentos. Primero intentaron ingresar sin éxito, se retiraron en busca de herramientas y luego regresaron para forzar la entrada. «Esta gente quiso ingresar y al principio no pudieron. Fueron por más herramientas para poder entrar», explicó.

Finalmente, lograron acceder «a los mazazos», lo que alertó a vecinos que viven en un complejo ubicado sobre el local. Ellos dieron aviso a la policía al ver que estaban «reventando» el comercio.

Sin embargo, según el testimonio del comerciante, la respuesta fue deficiente. «Con las cámaras nuestras se ve cómo pasan los patrulleros sin darse cuenta de la situación», aseguró. También cuestionó la demora en la atención del llamado: «Mientras les pedían datos; del nombre de los padres y del lugar desde donde llamaban, los delincuentes estaban entrando al negocio».

Jones afirmó que cuando la policía finalmente llegó, la intervención fue breve e insuficiente. «Cuando vinieron, vieron la puerta forzada, juntaron algunas cosas del negocio que habían quedado tiradas, estuvieron unos cinco minutos y se fueron: ni siquiera llamaron a los que habían denunciado el hecho», denunció.

El propio comerciante llegó minutos después y tuvo que comunicarse nuevamente con la policía. «Yo llegué a los cinco minutos que la policía se fue y tuve que volverla a llamar para avisarles que me habían robado. Eso es lo que me indignó», expresó.

Tras diez días sin respuestas, decidió hacer público el caso y cuestionar tanto la ineficacia policial como el funcionamiento del Centro de Monitoreo.

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