Torres convierte a Chubut en la provincia con uno de los créditos más caros del país: el costo se dispara más de un 150% por impuestos.
La decisión de Ignacio Torres de subir la alícuota de Ingresos Brutos al 9% limita y encarece el acceso al crédito en Chubut, afectando préstamos para viviendas, autos y PYMES, con un impacto estimado de más del 150% en los costos financieros.
Nuevamente el gobernador posiciona Chubut con el impuesto más alto del país, solo superado por La Pampa.
La decisión del gobierno de Ignacio Torres de aumentar la alícuota del Impuesto sobre los Ingresos Brutos (IIBB) aplicado a la actividad financiera generó un fuerte rechazo de las entidades bancarias. La Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) y la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) enviaron una nota al presidente de la Legislatura, Gustavo Mena, advirtiendo que la medida convierte a Chubut en una de las provincias con mayor carga impositiva sobre los créditos del país, solo superada por La Pampa.
Un salto impositivo que se multiplica en los bolsillos
El aumento del gravamen del 8% al 9% no es un ajuste menor: según las cámaras, el impacto real en los costos de los préstamos se traduce en un encarecimiento superior al 150%. Esto se debe a que la base imponible se amplía sin deducciones equivalentes, generando un efecto cascada que eleva las tasas de interés en al menos un 3% frente a otras jurisdicciones.
De esta manera, créditos para consumo, vivienda o inversión productiva en Chubut resultan mucho más caros que en provincias vecinas, donde la carga fiscal sobre el sistema financiero ronda entre el 5% y el 7%.
Una provincia en el podio de la presión fiscal
Con esta suba, Chubut se ubica en el segundo puesto del ranking nacional de impuestos más altos aplicados a la banca, empatando con Buenos Aires, Córdoba, Río Negro y otras jurisdicciones que llevan su alícuota al 9%. Solo La Pampa, aplica una carga superior.
El contraste con provincias como Corrientes (4,7%) o Santiago del Estero (3%) es abismal: mientras esas regiones buscan incentivar el crédito barato para dinamizar la producción, Chubut encarece el acceso al financiamiento y desalienta la inversión local.
Menos crédito, menos desarrollo
La advertencia de ABA y ADEBA es clara: el nuevo esquema fiscal no solo golpea a las familias que necesitan acceder a un préstamo, sino también a las pymes y sectores estratégicos como el petróleo, la pesca y la ganadería, que dependen del financiamiento para sostener su competitividad.
El círculo vicioso es evidente: más impuestos créditos más caros menos inversión estancamiento productivo. En un contexto donde la provincia necesita reactivar su economía, la medida del gobierno de Torres va en sentido contrario.