Trelew: un tirador con aire comprimido hirió de gravedad a una gatita y la dejó inválida
Molly fue baleada en el barrio Los Olmos y sufrió graves daños en su columna. Su dueña hizo pública la denuncia en redes sociales, advirtió que hay antecedentes en la zona y exigió a la Justicia que investigue al responsable antes de que la violencia escale aún más.
La indignación y la preocupación se apoderaron de los vecinos del barrio Los Olmos en Trelew, luego de que se viralizara un caso de extrema crueldad animal. Una gata llamada Molly fue atacada a balazos por un sujeto que utiliza un rifle de aire comprimido contra las mascotas del sector, un hecho que la dejó con una parálisis irreversible en sus patas traseras.
El violento episodio ocurrió el pasado miércoles al caer la tarde, cerca de las 18:30. Como solía hacerlo habitualmente, la pequeña felina salió hacia los techos y paredones de las viviendas linderas. Minutos más tarde, la desesperación invadió a su familia cuando una vecina alertó a través de las redes sociales que había encontrado a un animal arrastrándose por las calles del barrio.
Tras lograr comunicarse con la persona que la socorrió, la dueña de Molly, identificada como Fabiana, se dirigió de urgencia a una veterinaria local donde ya había sido internada la gata. Allí recibió el devastador diagnóstico: los estudios radiográficos confirmaron que un balín había impactado directamente en su columna vertebral, provocándole una invalidez de la cual no podrá recuperarse. Ante el cuadro clínico, los profesionales descartaron una intervención quirúrgica para extraer el proyectil debido al altísimo riesgo que implicaba para la vida del animal, por lo que Molly deberá convivir con la lesión de por vida.
Antecedentes y temor en el vecindario
Lejos de tratarse de un hecho aislado, el caso expuso una grave problemática que mantiene en alerta a la comunidad del barrio Los Olmos. Fabiana aseguró que no es la única víctima de este tipo de ataques aberrantes en la zona y remarcó que existen otros vecinos que sufrieron la pérdida o el ensañamiento con sus mascotas.
"Ellos no molestan a nadie", expresó con dolor la dueña de la gata, quien hizo un llamado urgente a la investigación policial y judicial. Con profunda preocupación por la seguridad pública, concluyó con una advertencia que resuena en todo el vecindario: "Hoy es un gato, mañana puede ser una persona".
Fuente: Diario Jornada