El acusado de maltratar a jubiladas en un geriátrico se negó a declarar

Nicolás Gastón Cichero, acusado de agredir a dos residentes de un geriátrico de Mar del Plata, fue indagado este sábado y decidió no declarar. La causa fue recalificada a lesiones graves agravadas por violencia de género, coacción y amenazas.

Equipo de redacción de Madryn Ahora

La investigación por los presuntos maltratos a dos adultas mayores en un geriátrico de Mar del Plata continúa avanzando. Este sábado, el cuidador acusado de las agresiones fue indagado, aunque decidió no responder las preguntas de la fiscalía.

Nicolás Gastón Cichero quedó imputado por los delitos de lesiones graves agravadas por violencia de género, coacción y amenazas, luego de que la causa fuera recalificada a partir de nuevos informes médicos.

El caso se conoció públicamente tras la difusión de imágenes de las cámaras de seguridad en las que, presuntamente, se observa al trabajador insultar, amenazar y agredir físicamente a dos mujeres de edad avanzada mientras una de ellas recibía asistencia para alimentarse.

Tras la denuncia presentada por los responsables del geriátrico, el empleado fue despedido y posteriormente detenido por orden judicial.

Durante la audiencia, según confirmó el fiscal Carlos Russo, el acusado únicamente manifestó que no había amenazado a una excompañera de trabajo y luego optó por guardar silencio. Su defensa adelantó que solicitará la excarcelación.

Uno de los avances de la investigación fue la modificación de la calificación legal. Inicialmente, la causa era por lesiones leves, pero un informe odontológico determinó que una de las víctimas perdió dos dientes incisivos superiores como consecuencia de las agresiones.

De acuerdo con la fiscalía, esa lesión reviste especial gravedad debido a la edad y al delicado estado de salud de la mujer, ya que compromete su alimentación y podría derivar en otras complicaciones médicas.

Durante el allanamiento realizado para concretar la detención del imputado, la Policía secuestró su teléfono celular, que será sometido a peritajes.

Además, la fiscalía ordenó el secuestro de los equipos de grabación del geriátrico para revisar el material almacenado y determinar si existieron otros episodios de violencia que no hayan sido denunciados.

La investigación continúa abierta mientras se busca establecer si hubo más residentes afectados durante el tiempo en que Cichero trabajó en el establecimiento.

Esta nota habla de: