Más de medio millón de empleos menos en la era Milei, según datos oficiales

Datos oficiales del SIPA muestran una fuerte caída del empleo formal durante los últimos dos años. Aunque la desocupación se mantiene en niveles relativamente bajos, crecen la informalidad y el cierre de empresas.


El mercado laboral argentino atraviesa una etapa de contracción sostenida. Según datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), dependiente del Ministerio de Capital Humano, el empleo registrado pasó de 13.356.500 trabajadores en diciembre de 2023 a cerca de 12.840.000 en el último registro disponible, lo que implica una pérdida neta de más de 516.000 puestos de trabajo.

La tendencia negativa se mantuvo en los meses siguientes. Los registros oficiales indican caídas mensuales adicionales, como una baja del 0,1% en el último relevamiento, equivalente a unos 10.700 empleos menos en un solo mes. La pérdida de puestos se concentra principalmente en sectores clave de la economía, como la industria, la construcción y el transporte, afectados por la retracción de la actividad y la caída del consumo.

En paralelo, la tasa de desocupación informada por el INDEC para el tercer trimestre de 2025 se ubicó en 6,6%, por debajo de períodos anteriores. Sin embargo, especialistas advierten que este indicador no refleja por completo la situación del empleo. El analista del mercado laboral Matías Guirini, CEO de la consultora Guirini Rodil, señaló recientemente que el escenario actual muestra un mercado "en retroceso y expectante", con menor demanda laboral y salarios que vuelven a quedar rezagados frente a la inflación.

Informes elaborados por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) refuerzan este diagnóstico. Según ese centro de estudios, entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025 se perdieron 280.984 empleos formales y cerraron más de 20.000 empresas en todo el país. El impacto alcanzó tanto al sector privado como al público, donde se registraron más de 114.000 desvinculaciones durante el primer año de gestión.

El desglose del SIPA muestra que la caída del empleo registrado afectó tanto a los asalariados como al trabajo independiente. En el caso de los trabajadores independientes, se destaca la reducción de más de 280.000 monotributistas, parcialmente compensada por un incremento en la cantidad de autónomos.

Desde mediados de 2025, el empleo muestra una leve pero persistente tendencia negativa. En 17 de las 24 provincias se registraron caídas en el empleo privado, mientras que el trabajo informal continúa creciendo y alcanza al 43,2% de los ocupados, según la Encuesta Permanente de Hogares. En este contexto, los salarios reales volvieron a perder poder adquisitivo frente a la inflación durante 2025.

Los datos oficiales y los informes independientes coinciden en que, más allá de la evolución de la tasa de desocupación, el mercado laboral enfrenta dificultades estructurales, con menor empleo registrado, mayor informalidad y una recuperación aún limitada en términos de calidad del trabajo.

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