Milei vetó la Ley de Financiamiento Universitario y la Emergencia Pediátrica
El presidente firmó los decretos que dejan sin efecto las normas aprobadas por el Congreso en agosto. Los gremios docentes y no docentes anunciaron una huelga general universitaria para este viernes en rechazo a la medida.
El presidente Javier Milei vetó la Ley de Financiamiento Universitario y la Ley de Emergencia Sanitaria de la Salud Pediátrica, sancionadas por el Congreso el pasado 21 de agosto. La decisión se formalizó este jueves con la publicación en el Boletín Oficial de los decretos 647/2025 y 651/2025.
El Gobierno justificó la medida al señalar que las normas no contemplan financiamiento específico y que su aplicación "pondría en riesgo el equilibrio fiscal y programas esenciales". Según la Casa Rosada, los proyectos implicaban "un aumento desproporcionado del gasto público sin respaldo".
La respuesta no tardó en llegar. La Asociación Gremial Docente de la UBA convocó a una huelga general universitaria para este viernes 12 de septiembre, mientras que en distintas casas de estudio los estudiantes impulsan asambleas y no descartan tomar facultades en los próximos días.
La Ley de Financiamiento Universitario establecía una recomposición presupuestaria por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre mayo y diciembre de 2024, además de una actualización bimestral en 2025 para gastos de funcionamiento. También contemplaba la actualización de salarios docentes y no docentes en línea con la inflación, la obligatoriedad de paritarias, y la continuidad de programas de becas estudiantiles.
La iniciativa había sido aprobada en Diputados con 158 votos a favor, 75 en contra y 5 abstenciones, quedando a un solo voto de alcanzar los dos tercios necesarios para blindar la norma ante un veto presidencial.
En esa misma sesión, además, se sancionaron la declaración de emergencia pediátrica y proyectos vinculados a los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y al Impuesto a los Combustibles, que también podrían ser vetados en los próximos días.
De esta manera, los proyectos regresan al Congreso, donde deberán ser tratados nuevamente por ambas cámaras para definir su futuro.



