Justicia

Redujeron los cargos contra la abogada argentina acusada de racismo en Brasil y podría volver al país

La fiscalía de Río de Janeiro pasó de tres delitos a uno en el caso de Agostina Páez. Deberá pagar una indemnización a las víctimas y espera la resolución del juez para regresar a la Argentina.

 La situación judicial de la abogada santiagueña Agostina Páez dio un giro tras la primera audiencia de su juicio en Brasil. La fiscalía decidió reducir la acusación de tres delitos de injuria racial a uno, lo que abre la posibilidad de que regrese a la Argentina en los próximos días.

El caso, que inicialmente contemplaba una pena de hasta 15 años de prisión, ahora podría resolverse con una sanción menor, que incluiría servicios comunitarios y una compensación económica a las víctimas.

"En estos días me van a dejar volver a casa", expresó Páez al salir de la audiencia. "Le dije al juez la verdad, en todo momento la verdad. Le pedí perdón a las víctimas", agregó.

El Ministerio Público solicitó que la imputada indemnice con alrededor de US$50.000 a cada una de las personas afectadas. Sin embargo, el juez aún no definió los montos ni las condiciones, y se espera que lo haga en los próximos días junto con la resolución que habilitaría su salida del país.

La defensa, encabezada por la abogada Carla Junqueira, destacó el resultado de la audiencia. "Estamos muy conformes con el resultado", señaló. "Entramos esperando una pena de al menos dos años, con cumplimiento efectivo en Argentina. Pero la fiscal entendió que el pedido de disculpas significó que Agostina entendió lo que significa para Brasil el racismo", sostuvo.

Páez permanece en Brasil desde hace dos meses, con prohibición de salida y bajo monitoreo con tobillera electrónica. El hecho que originó la causa ocurrió el 14 de enero en un bar de Ipanema, tras una discusión por una cuenta. Un gesto discriminatorio que realizó -imitando a un mono- fue grabado y se viralizó, convirtiéndose en una prueba central.

En paralelo, el Consulado Argentino en Río de Janeiro intervino en el proceso y presentó una nota ante el juez para garantizar que la acusada pueda continuar el trámite judicial desde la Argentina.

Durante la audiencia también declararon testigos de la defensa, quienes buscaron presentar el episodio como una "reacción desmedida" en medio de una discusión.

Antes del juicio, el padre de la joven cuestionó la gravedad de la pena solicitada. "El pedido de 15 años es una locura. (Agostina) tiene pánico, ni a mí me contesta el celular por dos o tres días porque no se levanta de la cama", afirmó.

La joven, por su parte, había reconocido días atrás que cometió "una reacción muy grave" y pidió disculpas "de todo corazón".

La decisión final del juez será determinante para confirmar su regreso al país y definir el cierre del proceso en Brasil.

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