Buenos Aires

Tiene 86 años, cobra $400 mil y pasa hambre: "A la noche tomo agua"

El jubilado es oriundo de Corrientes y actualmente vive en Lomas de Zamora. Durante una entrevista con el programa Cono Sur contó que gran parte de sus ingresos se destina a medicamentos y que, cuando no recibe ayuda, solo puede comer polenta o papa hervida.

El testimonio de un jubilado de 86 años expuso la difícil situación que atraviesan numerosos adultos mayores para cubrir sus necesidades básicas. El hombre aseguró que cobra cerca de 400 mil pesos mensuales, pero que el dinero no le alcanza ni siquiera para llegar al día 20.

"Si no llegamos al 20, no te digo a fin de mes. No llegamos", expresó durante una entrevista realizada por el programa Cono Sur.

El adulto mayor, oriundo de Corrientes y residente de Lomas de Zamora, explicó que una parte considerable de su jubilación se destina a la compra de medicamentos.

"Comprás remedios y no te queda nada. Si no ayudan los vecinos o algún familiar, chau", relató. Según detalló, solamente dos o tres medicamentos pueden costarle alrededor de 100 mil pesos.

"Carne, nada; ni sé cómo está"

Al ser consultado sobre su alimentación diaria, el jubilado describió una realidad todavía más dura: "Polenta, papa hervida y mate cocido. Leche, nada. Carne, nada; ni sé cómo está la carne".

El hombre no posee una vivienda propia y actualmente permanece en la casa de una hermana. Sin embargo, también debe colaborar con los gastos del hogar, como el pago de la electricidad.

"Tengo que ayudarle. Ponemos un pesito cada uno para poder pagar y comer lo que se pueda", contó.

"Hay momentos en los que cruje el estómago"

Durante la entrevista le preguntaron directamente si pasaba hambre. Su respuesta fue contundente: "Tremendamente. Hay momentos en los que cruje el estómago".

También relató que por las noches, cuando no tiene nada para comer, intenta calmar el hambre tomando agua: "Agua, agua. Un vaso de agua, por lo menos".

El jubilado manifestó además que atravesó cinco operaciones y que actualmente sufre palpitaciones, por lo que debía concurrir al médico. Sin embargo, aseguró que incluso afrontar los gastos relacionados con su salud se volvió cada vez más difícil.

Su testimonio conmovió al entrevistador, quien terminó diciéndole que, frente a una realidad tan dolorosa, solamente tenía ganas de abrazarlo.

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