Chubut cerró el primer trimestre de 2026 con superávit primario y financiero
La provincia se posicionó por encima del promedio nacional tras alcanzar resultados positivos en sus cuentas públicas, pese a la caída real en los ingresos de la región.
Chubut completó los primeros tres meses del año con un balance fiscal favorable tanto antes como después de afrontar los compromisos de deuda. De acuerdo con los datos oficiales de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP) -dependiente del Ministerio de Economía de la Nación-, la administración provincial logró ubicarse por encima de la media de las jurisdicciones del país, respaldada por la política de ordenamiento presupuestario del gobernador Ignacio "Nacho" Torres.
Durante el período analizado, la provincia computó ingresos por $786.284 millones frente a un nivel de gasto de $764.100 millones. Con estas cifras, el superávit primario alcanzó los $49.258 millones -un 6,3% de los ingresos totales, superando la media provincial nacional del 4,9%-. En tanto, tras saldar los intereses de deuda, el superávit financiero se fijó en $22.184 millones (2,8% de los recursos, frente al 2,4% del promedio nacional).
A nivel federal, Chubut integró la lista de provincias con números en verde: se posicionó en el 10° lugar entre las 18 jurisdicciones con superávit primario y en el 14° puesto entre las 17 que lograron cerrar el trimestre con superávit financiero.
Contención del gasto ante la baja de ingresos
La meta fiscal se concretó en un contexto económico complejo. Los ingresos provinciales registraron un retroceso real interanual del 7,4%, una contracción sensiblemente mayor al 3,1% registrado como promedio en el resto del país.
Para amortiguar el impacto, el Gobierno Provincial implementó una política de austeridad y control de erogaciones que derivó en una reducción real del gasto total del 4,6%, a contracorriente del consolidado de las provincias, que promedió una suba del 2,1%. Este ajuste colocó a Chubut entre las únicas nueve jurisdicciones que redujeron sus partidas y la convirtió en la octava de mayor recorte real a nivel nacional.
La gestión del gasto permitió amortiguar la merma de recursos sin comprometer la estabilidad económica ni el funcionamiento del Estado, consolidando el saneamiento financiero local para brindar sustentabilidad a la infraestructura y los programas públicos.



