De Dolavon al país: el dolor del Valle por la partida de Jorge Williams, el sastre de los mil colores
El histórico artesano que nació en el corazón del Valle Inferior y conquistó los centros de votación con su galera y capa celeste y blanca falleció a los 84 años. Sus emotivos retornos recientes a Trelew, Madryn y su pueblo natal quedaron grabados en la memoria regional.
La comunidad del Valle de Chubut despide con profunda emoción a uno de sus hijos más ilustres y singulares: Jorge Williams. El sastre que transformó el hilo, la aguja y la elegancia en un auténtico estandarte de la argentinidad falleció a los 84 años en Mar de Ajó, dejando un vacío irremplazable en el oficio artesanal y en el corazón de los chubutenses.
La historia de Williams late fuerte en la comarca. Criado entre las chacras de Dolavon y los primeros talleres de Trelew a los que ingresó siendo un niño de 11 años, el artífice de la alta costura artesanal forjó una carrera internacional que lo llevó a trascender las fronteras provinciales y nacionales. Sin embargo, su acento y sus memorias siempre volvían al paisaje valletano.
Ese arraigo quedó plenamente demostrado en sus recientes visitas a la región durante los primeros meses del año, donde recorrió Puerto Madryn y pasó por la redacción de Diario EL CHUBUT. Aquel paso por su tierra natal sirvió como un reencuentro entrañable con vecinos, fotógrafos y amigos que crecieron viendo su arte. Allí dejó una advertencia que hoy conmueve: "Soy un creador. Y soy el número uno de Latinoamérica", expresó antes de fijar su residencia definitiva en la Costa Atlántica.
Más allá de haber reunido más de 200 trajes propios en su local de Palermo y de haberse transformado en un fenómeno viral en cada elección gracias a sus trajes patrios con galera y bastón, Williams representó la perseverancia frente a la producción industrial. Hoy, Dolavon y todo el Valle lloran al sastre que convirtió su vocación en leyenda, asegurando que cada rincón patagónico siga sintiendo el orgullo de su legado.


