Dos años de prisión condicional para un policía por robar dinero de un auto en Gan Gan
El efectivo fue sentenciado a dos años de prisión de ejecución condicional. El Superior Tribunal de Justicia había revocado una absolución previa y ordenado la realización de un nuevo debate.
Un efectivo policial fue condenado a dos años de prisión de ejecución condicional por el delito de hurto de dinero cometido en la localidad de Gan Gan, luego de un nuevo juicio oral y público.
La repetición del debate fue ordenada por el Superior Tribunal de Justicia, que revocó la absolución dictada en primera instancia contra Gabriel Alejandro Castillo, de 36 años, al considerar que la devolución del dinero no había sido voluntaria sino consecuencia de la intervención de terceros.
El hecho ocurrió en mayo de 2022. Según se acreditó durante el juicio, el acusado, mientras se desempeñaba como policía, sustrajo una suma de dinero del interior de un vehículo estacionado.
La maniobra fue advertida por testigos, quienes lo confrontaron, situación que derivó en la devolución inmediata del dinero.
En el juicio original, la jueza Patricia Asaro había resuelto absolver al imputado al considerar que la restitución del dinero excluía el dolo necesario para consumar el delito.
Sin embargo, la Fiscalía cuestionó esa interpretación y sostuvo que la devolución no respondió a una decisión espontánea, sino a que el acusado había sido descubierto.
La fiscal Ivana Berazategui argumentó que el desistimiento voluntario implica abandonar el hecho por decisión propia antes de ser advertido, y sostuvo que en este caso el dinero fue devuelto recién cuando se le reclamó explícitamente.
Tras la impugnación presentada por el Ministerio Público Fiscal, el Superior Tribunal de Justicia ordenó la realización de un nuevo debate ante otro magistrado.
Durante este segundo juicio, la fiscal Berazategui sostuvo la acusación y logró acreditar tanto la materialidad del hecho como la autoría del imputado, obteniendo finalmente una sentencia condenatoria.
La pena impuesta fue de dos años de prisión de ejecución condicional, por lo que el condenado deberá cumplir las reglas de conducta que establezca la Justicia durante el plazo fijado en la sentencia.






