Promesas de obras en campaña para una provincia que se endeuda hasta para pagar salarios
El gobernador Ignacio Torres volvió a pararse frente a los micrófonos para anunciar lo que él presenta como un "hito": la repavimentación de 42 kilómetros de la Ruta 40 entre Facundo y Los Tamariscos, por un costo oficial de 17.353 millones de pesos. Según Torres, la obra se financiará con "fondos provinciales".
Pero la realidad golpea: solo en el último trimestre, la provincia acumuló un déficit de 60 mil millones de pesos. El primer semestre ya mostró un deterioro financiero alarmante. Entonces, la pregunta es inevitable:
¿De dónde sale la plata para esta obra?
El gobierno se escuda en un acuerdo con Nación que permite canjear deuda por obras en rutas nacionales. Sin embargo, el mismo Torres y su equipo reconocen que la provincia ya está autorizada a endeudarse en hasta 650 millones de dólares, con el objetivo de refinanciar pasivos y encarar "obras públicas prioritarias".
Lo que no se dice: ese dinero ya está comprometido. Más de la mitad irá a cancelar el BOCADE, un bono asfixiante que arrastra la provincia desde hace años. El resto, al acueducto de la zona sur y al hospital de alta complejidad de Trelew. Ni una palabra de la Ruta 40.
¿Entonces? ¿Se usará nueva deuda, otra vuelta de tuerca al endeudamiento provincial, para disfrazar de "fondos provinciales" lo que en realidad es plata prestada?
El reino de las promesas
Mientras la provincia se endeuda para pagar salarios y tapar agujeros, el gobernador lanza anuncios millonarios que huelen más a maniobra electoral y cortina de humo que a planificación seria.
Torres insiste en hablar de "fondos provinciales" como si Chubut nadara en superávit, cuando lo que hay es déficit, deudas, regalías comprometidas y un presupuesto en permanente desequilibrio.
Este anuncio no despeja dudas, las multiplica.
La obra de la Ruta 40 aparece más como parte de un show mediático que como una solución real.
En una de las provincias peor administradas del país, donde la pesca, el petróleo y el turismo están en crisis, los anuncios de obras son solo humo para ganar tiempo.
Y como todo humo, tarde o temprano se disipa.

