Domínguez lanzó una frase polémica sobre la Finalissima y apuntó contra España
El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, lanzó declaraciones irónicas sobre la Finalissima que no se jugó y apuntó contra España, en medio de la falta de acuerdo con Europa.
La suspensión de la Finalissima volvió a quedar en el centro de la escena tras una serie de declaraciones del presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, que generaron repercusión y reavivaron la tensión con Europa.
"Si aplicamos walkover, Argentina es bicampeón de la Finalissima. Hay que creérsela. El pasto del vecino no es tan verde", expresó el dirigente en diálogo con DSports, en una frase cargada de ironía que apuntó directamente contra la Selección de España.
Más tarde, al retirarse de un evento en Asunción donde se realizaron sorteos continentales, profundizó su postura: "¿Sabés quién es el bicampeón? Somos bicampeones de la Finalissima, no se presentaron", insistió, en referencia al partido que nunca llegó a disputarse.
El cruce se da en un contexto en el que el encuentro entre la Selección Argentina, campeona de América, y España, ganadora de la Eurocopa, quedó trunco pese a haber estado cerca de concretarse. La sede inicial era el estadio Lusail de Qatar, con fecha prevista para el 26 de marzo, pero el conflicto en Medio Oriente obligó a suspender esos planes.
A partir de allí, las negociaciones entre UEFA y la dirigencia sudamericana se volvieron complejas. Desde Europa propusieron disputar el partido en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid, con reparto equitativo de público, pero la iniciativa fue rechazada por la AFA.
Luego surgieron nuevas alternativas, como la posibilidad de jugar dos encuentros -uno en cada continente- antes de los torneos de 2028, o modificar la fecha dentro de la misma ventana internacional. Sin embargo, ninguna de esas opciones prosperó.
Desde Sudamérica, la AFA con respaldo de Conmebol presentó una contraoferta para disputar el partido el 31 de marzo en el Estadio Olímpico de Roma, aunque tampoco fue aceptada.
La falta de acuerdo derivó en la cancelación del encuentro, que por el momento no tiene nueva fecha. Desde Europa sostienen que el calendario no ofrece espacios disponibles, lo que mantiene en incertidumbre el futuro de la Finalissima.
En este escenario, las declaraciones de Domínguez reflejan no solo la frustración por un partido que no se jugó, sino también una disputa más amplia entre continentes. Mientras tanto, la Finalissima sigue en pausa, pero el cruce de posturas continúa abierto.



