EE.UU. e Irán volvieron a intercambiar ataques pese al alto el fuego
Aunque ambas naciones mantienen formalmente un alto el fuego desde abril, en las últimas horas se registró un nuevo cruce de acciones militares que profundizó la tensión en Medio Oriente.
La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar en las últimas horas tras un nuevo intercambio de ataques militares, pese a que ambas naciones mantienen formalmente vigente un alto el fuego desde abril y continúan las negociaciones para intentar reducir el conflicto en Medio Oriente.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que durante el fin de semana sus fuerzas atacaron un radar y centros de mando y control de drones ubicados en la ciudad iraní de Garuk y en la isla de Qeshm. Según Washington, la operación fue una acción de autodefensa luego del presunto derribo de un dron estadounidense MQ-1 que sobrevolaba aguas internacionales.
Las autoridades estadounidenses señalaron además que la ofensiva permitió neutralizar sistemas de defensa aérea y drones iraníes que representaban una amenaza para embarcaciones que circulaban por la región. Desde el Pentágono indicaron que continuarán protegiendo sus intereses y activos militares frente a cualquier agresión.
En respuesta, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció un ataque contra la base aérea desde donde, según Teherán, se originó la ofensiva estadounidense. Las fuerzas iraníes afirmaron que los objetivos previstos fueron alcanzados y advirtieron que responderán con mayor contundencia ante nuevas acciones militares contra su territorio.
La situación también generó preocupación en Kuwait. Las autoridades de ese país informaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron misiles y drones que sobrevolaban su espacio aéreo. Aunque Irán no precisó el objetivo exacto de su represalia, la presencia de importantes instalaciones militares estadounidenses en territorio kuwaití alimentó las especulaciones sobre el alcance de la operación.
El nuevo cruce de ataques ocurre en medio de una tregua cada vez más frágil y de negociaciones marcadas por la desconfianza mutua. Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostiene que existe voluntad de alcanzar un acuerdo, desde Irán acusan a Washington de incumplir compromisos y de mantener acciones militares que dificultan cualquier avance diplomático.






