"Esa ballena tenía que vivir": a 24 años del día en que Puerto Pirámides hizo historia
Recordando el hito ocurrido el 25 de septiembre de 2002, Gaby Bellazzi evocó el rescate de un ballenato juvenil de diez metros que cautivó a toda la comunidad y demostró el valor del trabajo en conjunto en la villa balnearia.
A 24 años de aquel acontecimiento que marcó un antes y un después en la región, la memoria colectiva vuelve a poner el foco en una muestra incomparable de unión ciudadana. Tal como lo rememoró Gaby Bellazzi en el marco de una fecha especial, "el 25 de septiembre de 2002 no salvamos solamente una ballena", sino que "ese día descubrimos de qué es capaz este pueblo cuando se une".
Todo comenzó una mañana cuando un vecino visualizó una situación inusual en el agua y dio aviso de alerta. Tras esa advertencia, un equipo especializado salió en una embarcación para evaluar la situación. En el lugar se encontraron con "un juvenil de unos 10 metros, agotado y lastimado, con una soga gruesa y una cadena enredadas alrededor del pedúnculo caudal".
Dada la complejidad del escenario, "como daba coletazos, liberarlo en el agua era demasiado peligroso", por lo que "hubo que tomar una decisión extraordinaria". Mientras se coordinaba la llegada de personas y equipos desde los teléfonos, la comunidad fue testigo de cómo "Puerto Pirámides entero empezó a moverse".
El operativo convocó de manera espontánea a buzos, capitanes, bomberos, Prefectura, científicos, guardafaunas, trabajadores de las empresas y vecinos, todos trabajando "detrás del mismo objetivo: esa ballena tenía que vivir". Lejos de especular, "hicimos algo enorme, arriesgado, casi impensable, porque nadie preguntó a quién le correspondía. Nadie esperó que otro lo hiciera. Cada uno puso lo que sabía, lo que tenía y lo que podía". Y funcionó.
La emoción de aquel día trascendió el posteo inicial y desató una profunda ola de recuerdos entre los propios protagonistas y testigos que se sumaron a la conversación digital. Entre las repercusiones, un vecino que participó activamente recordó los cimientos de aquel espíritu comunitario al rememorar que "una noche con Gaby en el monasterio dijimos habría q hacer una fiesta nacional de la ballena nos reímos el resto es historia...". A su vez, otro de los presentes en la costa aportó su vivencia al señalar que "ese día tocó estar ai", remarcando que tras evaluar las indicaciones iniciales de precaución, se pusieron "manos a la obra". Numerosos pobladores acompañaron con mensajes celebrando la unión del pueblo y el hermoso entorno costero.
A más de dos décadas de aquella gesta, el recuerdo se transforma en una pregunta vigente para el futuro de la localidad, tal como reflexionó Bellazzi: "si juntos fuimos capaces de varar y salvar una ballena de diez metros, ¿qué no podemos hacer juntos por Puerto Pirámides?".




