Puerto Madryn: investigan a un hombre por realizar conexiones clandestinas y vender el servicio
La Fiscalía de Puerto Madryn imputó a un hombre acusado de utilizar su acceso a la infraestructura de telecomunicaciones para realizar conexiones irregulares a la red de Flux y ofrecer el servicio de manera ilegal. La investigación continuará durante seis meses.
Una investigación iniciada a partir de una denuncia por conexiones clandestinas derivó en la imputación de un hombre acusado de robar señal de cable de Flux y utilizarla para desarrollar un negocio paralelo ofreciendo el servicio de manera irregular.
La audiencia de apertura de la investigación preparatoria se realizó el viernes pasado, oportunidad en la que la Fiscalía de Puerto Madryn le comunicó al acusado que será investigado por el delito de robo.
Según explicó el funcionario fiscal Gastón Alcucero, la hipótesis sostiene que el imputado aprovechaba su trabajo en otra empresa vinculada a conexiones de internet para acceder a los postes donde se encuentran las instalaciones de telecomunicaciones y realizar conexiones no autorizadas a la red de Flux.
De acuerdo con la acusación, el hombre no solo obtenía señal de manera clandestina, sino que también la ofrecía a terceros por fuera de los canales comerciales habilitados, obteniendo un beneficio económico.
La investigación comenzó en febrero tras una denuncia presentada por Flux. A partir de ese momento, el Ministerio Público Fiscal y la División de Investigaciones Policiales (DPI) de Puerto Madryn llevaron adelante distintas medidas que incluyeron tareas de vigilancia, recolección de llamadas, audios, filmaciones y un allanamiento en el que se secuestraron elementos vinculados con la causa.
La Fiscalía también sostiene que, para concretar las conexiones clandestinas, el acusado habría intervenido dispositivos de seguridad instalados por la empresa para impedir este tipo de maniobras.
En cuanto a la calificación legal, Alcucero explicó que la señal de cable puede ser considerada un bien susceptible de aprovechamiento económico, motivo por el cual la causa fue encuadrada como robo. Además, la acusación contempla los daños ocasionados a los dispositivos de seguridad.
El imputado permanece en libertad y conserva su estado de inocencia, ya que no existe una condena en su contra. La Fiscalía no solicitó su detención al considerar que no se configuraban riesgos procesales.
La investigación preparatoria tendrá un plazo de seis meses para profundizar las medidas, determinar la cantidad de conexiones que se habrían realizado, el eventual beneficio económico obtenido y definir si existen elementos suficientes para avanzar hacia una acusación formal o una eventual instancia de juicio. También quedó planteada la posibilidad de una salida alternativa, aunque por el momento el proceso continuará bajo la órbita de la Fiscalía.



