Puerto Madryn: las fotos borradas, el arma y la deuda que llevaron al "Karateca" Álvarez

El jefe de fiscales Alex Williams reveló en Madryn Ahora cómo reconstruyeron el crimen de Fabián Acuña. El recorrido de una moto, archivos eliminados del teléfono y una planilla con una deuda fueron parte de la cadena de indicios.

Equipo de redacción de Madryn Ahora

La investigación por el asesinato de Fabián Acuña estuvo marcada por una dificultad central: quien ingresó al gimnasio de Puerto Madryn para matarlo había preparado tanto el ataque como la posterior huida.

El jefe de fiscales Alex Williams brindó nuevos detalles en diálogo con Madryn Ahora y explicó cuáles fueron los indicios que permitieron vincular a Marco Antonio "Karateca" Álvarez con el crimen ocurrido en enero de 2021.

Según explicó, no existía una discusión sobre la presencia de esos elementos dentro del expediente, sino sobre la manera en que debían ser valorados. Mientras el tribunal de primera instancia consideró que la cadena de indicios era suficiente para condenarlo, una Cámara entendió inicialmente lo contrario y lo absolvió.

"Entendíamos que todos esos indicios puestos en una cadena, por eso se llaman concatenados, llevaban a una única persona, que era Marco Álvarez", sostuvo Williams.


El recorrido de la moto

Uno de los elementos centrales surgió del análisis de las cámaras de seguridad. La moto utilizada para llegar al gimnasio fue registrada inicialmente en un punto muy cercano a la vivienda en la que residía Álvarez.

Después del asesinato, el vehículo volvió a aparecer en distintas filmaciones, pero desapareció del recorrido también en inmediaciones de su casa.

"La dificultad en la investigación tiene que ver con la premeditación", señaló Williams. De acuerdo con el fiscal, la planificación no se limitó a la forma de ingresar y ejecutar el ataque, sino que incluyó cómo escapar y qué hacer posteriormente con los elementos utilizados.

Las prendas que llevaba el atacante nunca fueron encontradas.


Los archivos que habían sido eliminados

La investigación tecnológica permitió recuperar fotografías que habían sido borradas de los dispositivos electrónicos de Álvarez.

En esas imágenes aparecía utilizando prendas con características similares a las registradas por la cámara del gimnasio, entre ellas un pantalón y una mochila muy particulares.

"En su propio teléfono había fotos borradas donde estaba con las prendas que ese día portaba en el lugar del hecho", detalló el jefe de fiscales.

Los peritos también recuperaron la fotografía eliminada de un revólver colocado sobre una mesa que habría sido tomada dentro de su vivienda.

"Así transmitido puede parecer escueto, pero era una multiplicidad de elementos", explicó Williams.

El fiscal también señaló que Álvarez había borrado las imágenes almacenadas en el dispositivo de grabación de las cámaras de su propia casa y archivos guardados en otros soportes electrónicos.


Una deuda y una discusión

La investigación determinó además que Álvarez y Fabián Acuña se conocían y mantenían problemas previos.

Según indicó Williams, Álvarez se dedicaba al préstamo informal de dinero y Acuña figuraba como deudor dentro de una planilla de Excel. La deuda llevaba aproximadamente dos años y correspondía a una suma importante.


Una vecina también declaró haberlos visto discutir.

Para la Fiscalía, el recorrido de la moto, la eliminación de archivos, las fotografías recuperadas, la relación previa y la deuda conformaron una cadena de indicios que conducía al acusado.

"Había una enorme cantidad de elementos que conducían a Álvarez y así lo entendió nuevamente la Cámara. Por eso volvió a confirmar el fallo de primera instancia", concluyó Williams.

Marco Antonio Álvarez fue condenado a 12 años de prisión por el homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Tiene una orden de detención y es buscado en Comodoro Rivadavia.

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