Sanidad ganadera: El sector ovino se moviliza para blindar la producción y la exportación en la región
Con fuerte preocupación por la sarna ovina, la Sociedad Rural y organismos sanitarios diagramaron un plan de contingencia. Buscan evitar que los focos afecten el rendimiento de los campos y la cadena logística local.
La sustentabilidad de la cadena ovina de la región entró en una etapa de revisión y fortalecimiento. En una cumbre que sumó a referentes de las sociedades rurales costeras y del interior, junto a directivos del SENASA y de la Sociedad Rural Argentina, se acordaron medidas urgentes para intensificar el combate contra la sarna ovina, una afección que pone en riesgo los rindes y la calidad de la fibra textil que se procesa y exporta en la zona.
Si bien los encuentros técnicos se concentraron en analizar la situación de los campos de la meseta y el valle, el impacto de las decisiones resuena con fuerza en los nodos logísticos e industriales de la costa rionegrina y chubutense, donde el movimiento de camiones, el acopio de lana y la posterior salida de contenedores hacia los mercados internacionales forman parte de la actividad económica regular.
Innovación y asistencia para la zona de influencia
Durante el intercambio de los equipos técnicos, se resolvió priorizar la incorporación de tecnología aplicable al manejo de las majadas. Entre los puntos más destacados se encuentra el testeo de nuevos tratamientos inyectables desarrollados por laboratorios específicos, diseñados para actuar de manera más rápida ante la aparición de brotes.
Asimismo, los productores hicieron hincapié en la necesidad de dotar de mayor flexibilidad al sistema sanitario. Para ello, se impulsará la distribución de baños químicos móviles que puedan trasladarse de un campo a otro en áreas de relieve complejo o en establecimientos medianos y pequeños de la zona de influencia que carecen de infraestructura propia. Esta medida estará acompañada por cuadrillas de paratécnicos y veterinarios para el monitoreo en tiempo real.
El mantenimiento de los estándares de sanidad animal no solo resguarda el esfuerzo de los productores rurales, sino que asegura la continuidad de los flujos de exportación de valor agregado, consolidando la confianza de los compradores internacionales en la producción local.




