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SOS en alta mar: Desesperado pedido de la esposa del marinero desaparecido en Puerto Deseado

Juan Carlos Gutiérrez, de 46 años, cayó al mar mientras el buque Luca Mario operaba durante un temporal frente a Puerto Deseado. El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) cuestiona las condiciones de seguridad y denuncia que la embarcación pescaba desoyendo advertencias climáticas.

Equipo de redacción de Madryn Ahora

 Una profunda angustia mantiene en vilo al sector pesquero nacional tras la desaparición de Juan Carlos Gutiérrez, un marinero de 46 años oriundo de la localidad de Empedrado, Corrientes. El trágico episodio ocurrió el pasado martes, alrededor de las 18:30 horas, mientras el buque congelador Luca Mario -perteneciente al Grupo Solimeno- realizaba maniobras de pesca de langostino a unas 155 millas náuticas de la costa de Puerto Deseado, en la provincia de Santa Cruz.

El accidente se desencadenó en condiciones climáticas extremas, marcadas por fuertes vientos, olas de tres metros de altura y temperaturas bajo cero. Durante el virado de las redes, una retenida de popa se rompió imprevistamente y el impacto arrastró a tres tripulantes hacia el agua. Si bien dos de los marineros lograron aferrarse a la red y ser rescatados con vida, Gutiérrez desapareció en la inmensidad del océano.

Operativo en el Atlántico Sur y la denuncia familiar

A partir de la alerta, la Prefectura Naval Argentina activó el operativo SAR (Búsqueda y Salvamento) N.º 13/26, el cual continúa activo bajo condiciones meteorológicas sumamente adversas. En el área del siniestro trabajan varios buques pesqueros que prestan colaboración, junto con un avión de reconocimiento de la fuerza de seguridad. No obstante, las posibilidades de supervivencia son críticas debido a que el agua del Atlántico Sur registra una temperatura cercana a los dos grados centígrados, factor que, sumado al fuerte oleaje, complica severamente las tareas de rescate.

En medio del dolor, la familia del trabajador denunció públicamente sentirse abandonada por el Grupo Solimeno. Según indicó Luisa, esposa del marinero, los representantes de la firma propietaria del buque solo se comunicaron inicialmente para confirmar que su marido era el hombre desaparecido, luego de que el hecho trascendiera a través de la página "Marinero Puerto Madryn".

"Nunca nadie más llamó", sentenció la mujer con dolor, exponiendo el silencio absoluto que siguió a ese primer contacto y evidenciando el desamparo y la falta de contención informativa directa por parte de los empleadores hacia las familias de los trabajadores marítimos ante este tipo de tragedias.

Polémica por negligencia y falta de seguridad

Más allá de las tareas de rastrillaje, el caso abrió una fuerte controversia en torno a las condiciones laborales a bordo. Fuentes sindicales del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) pusieron en duda las medidas de seguridad vigentes en el Luca Mario al momento del accidente, señalando que la víctima no habría estado correctamente sujeta a los amarres reglamentarios.

Asimismo, desde el gremio denunciaron que el capitán de la embarcación habría tomado la decisión de continuar con las tareas de pesca a pesar de las alertas meteorológicas que ya había emitido formalmente la Prefectura. Tras estas acusaciones, la investigación judicial en curso busca determinar si existió negligencia por parte de los responsables del barco y si se priorizó la productividad económica por sobre la integridad física de la tripulación.

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