Cristina denunció "tortura blanca" a arrepentidos en la causa Cuadernos
Cristina Fernández de Kirchner acusó al fiscal Carlos Stornelli de "extorsionar" y "torturar" a los imputados arrepentidos en la causa de los "Cuadernos". La ex mandataria habló de "tortura blanca" y comparó el accionar judicial con los métodos de las dictaduras.
La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner denunció públicamente que algunos de los imputados arrepentidos en la causa de los denominados "Cuadernos" fueron "extorsionados" y sometidos a "tortura blanca", señalando directamente al fiscal Carlos Stornelli como responsable de estas prácticas.
"Ya lo habíamos dicho: en esta opereta judicial de los Cuadernos truchos, a los llamados ‘arrepentidos' habría que llamarlos ‘extorsionados'", escribió en sus redes sociales, donde cuestionó los métodos utilizados durante la investigación y los calificó como formas de persecución política.
Cristina citó el testimonio del abogado Roberto Herrera, defensor de uno de los arrepentidos, quien relató que su cliente fue aislado durante un mes, bajo una luz encendida las 24 horas y filmado permanentemente. "No sabía si era de día o de noche, era un castigo... él entra dentro del sistema de testigo protegido y nosotros no lo podíamos ver", señaló el letrado en declaraciones televisivas.
La ex mandataria definió ese tipo de práctica como "tortura blanca, diseñada para quebrar la mente sin dejar marcas visibles" y sostuvo que el sistema judicial actuó como un aparato de persecución política. "Esto ya no es lawfare: es persecución política con métodos propios de las dictaduras", afirmó.
En otro tramo de su mensaje, apuntó contra Stornelli, a quien describió como "el que escribió el guión de este circo que se reproduce con grandes titulares en Clarín y La Nación". Recordó además que el fiscal fue procesado por extorsión y espionaje ilegal, aunque luego fue sobreseído por la Corte Suprema, a la que denominó "la Corte de los Tres".
La ex presidenta también vinculó la reapertura de la causa de los Cuadernos con la crisis económica, al considerar que se trata de una maniobra de distracción. "Si no hay pan, que haya circo", escribió, aludiendo a que la atención judicial busca desviar el foco del contexto económico actual.
Por último, cuestionó las políticas del gobierno de Javier Milei, al señalar que el índice de inflación del 2,3% difundido por el INDEC representa un aumento anualizado del 27,6%. Comparó la situación con la de su gestión en 2015 y criticó el endeudamiento externo, al calificarlo como un caso de "colonialismo financiero con cómplices locales".



