Una adolescente lucha por operarse y denuncia trabas de la obra social: "No quiero perder esta oportunidad"
Celeste Petroff tiene 14 años y atraviesa una enfermedad renal compleja desde la infancia. Necesita viajar de urgencia a Buenos Aires para una cirugía clave, pero su familia no consigue respuestas y volvió a pedir ayuda.
La historia de Celeste Petroff, una adolescente de 14 años de San Carlos de Bariloche, vuelve a poner en foco las dificultades del sistema de salud para pacientes con enfermedades complejas. Desde muy pequeña, enfrenta una dura batalla contra el síndrome urémico hemolítico (SUH), que afectó gravemente sus riñones y comprometió otros órganos.
Su cuadro fue crítico desde el inicio. Estuvo internada en terapia intensiva, atravesó diálisis y múltiples complicaciones. Contra todos los pronósticos, logró sobrevivir, aunque con secuelas importantes que la obligaron a sostener tratamientos durante toda su vida.
Con el paso de los años, su estado de salud presentó altibajos. Fue atendida por especialistas en distintas provincias y su familia hizo enormes esfuerzos para sostener cada tratamiento, incluso vendiendo bienes y recurriendo a la solidaridad de vecinos y conocidos.
En el último tiempo, su situación volvió a complicarse. Celeste desarrolló hipertensión, sufrió infecciones recurrentes y debió permanecer largos períodos en Buenos Aires bajo atención médica. Allí, tras nuevos estudios, le diagnosticaron reflujo vesicoureteral, una condición que requiere una cirugía para evitar un mayor deterioro de su función renal.
"Después de tantos años tengo la posibilidad de operarme y mejorar, pero no quiero perder esta oportunidad", expresó la joven.
Sin embargo, el acceso al tratamiento se ve condicionado por problemas administrativos. Según denuncian, la obra social demoró autorizaciones, dejó vencer órdenes médicas y no garantiza la cobertura necesaria para el viaje y la intervención.
A esto se suma la falta de recursos económicos para afrontar los costos de traslado y estadía. La familia ya vendió bienes para sostener tratamientos anteriores y hoy vuelve a apelar a la ayuda solidaria.
Mientras tanto, los turnos en el Hospital Garrahan ya están asignados y el tiempo corre. "No tenemos pasajes ni dónde quedarnos, pero la cirugía es ahora", señalaron.
Ante este escenario, organizaron una rifa para recaudar fondos y poder concretar el viaje. También solicitan colaboración económica o difusión del caso.
Quienes deseen ayudar pueden hacerlo mediante el alias Celepetroff (a nombre de Bárbara Peralta) o comunicándose al teléfono 2944-140379.
El caso de Celeste refleja una realidad que atraviesa a muchas familias: la dificultad de sostener tratamientos complejos en un sistema que, muchas veces, no logra dar respuestas a tiempo. Mientras tanto, ella sigue esperando poder acceder a la cirugía que podría cambiar su vida.



