Chubut suma nuevos diagnósticos de SUH: una niña internada y un niño en terapia
Dos nuevos casos de síndrome urémico hemolítico fueron detectados en Chubut. Una niña está internada en Trelew y un niño de Puerto Madryn debió ser derivado a terapia intensiva. La pediatra Sofía Testino advirtió sobre el incremento estacional de diagnósticos y remarcó la importancia de la prevención.
Dos nuevos diagnósticos de síndrome urémico hemolítico (SUH) fueron confirmados en las últimas semanas en Chubut, según informó la pediatra Sofía Testino. Los casos se suman a un tercero registrado hace un mes en la provincia.
Una niña permanece internada en el Hospital de Trelew, mientras que un niño de Puerto Madryn fue derivado a terapia intensiva, donde requirió diálisis.
En diálogo con LU 20, Testino recordó que los casos tienden a aumentar durante el verano por la mayor proliferación bacteriana, aunque remarcó que "no deberíamos naturalizarlo porque es una enfermedad totalmente prevenible". También señaló que Argentina sigue siendo el país con más casos a nivel mundial y que Chubut estuvo entre las provincias con mayor cantidad de diagnósticos el año pasado.
La especialista explicó que la principal vía de contagio es el consumo de alimentos contaminados con Escherichia coli O157, y recordó las medidas de prevención más efectivas: evitar carne picada en niños, cocinar completamente todo tipo de carnes, lavar frutas y verduras con agua y lavandina, no consumir embutidos y mantener la cadena de frío.
Además, sostuvo que la responsabilidad no debe recaer únicamente en las familias y pidió mayores controles en comercios y puntos de venta. "Los controles deben hacerse con análisis concretos, no solo mirando si el comercio está limpio", remarcó.
Sobre los síntomas, precisó que el SUH suele comenzar con diarrea con sangre, lo que requiere atención médica urgente. La enfermedad puede avanzar hacia insuficiencia renal aguda, anemia, palidez, hematomas y, en los casos más graves, necesidad de diálisis. El síndrome afecta principalmente a niños de entre seis meses y seis años, cuya vulnerabilidad a la toxina es mayor.




