Rio Mayo

En el 90 aniversario de Río Mayo y con la visita de Villarruel y Torres, una escuela reclama por la desidia

La Escuela Primaria N°72 "Constancio C. Vigil" lleva más de seis años esperando las aulas prometidas. Los niños de 4° grado estudian en condiciones precarias, sin ventanas ni puertas, en un espacio improvisado de durlock.

Equipo de redacción de Madryn Ahora

En medio de los festejos por el 90° aniversario de Río Mayo y con la visita de la vicepresidenta Victoria Villarruel y el gobernador Ignacio Torres, la comunidad educativa de la Escuela Primaria N°72 "Constancio C. Vigil" volvió a levantar la voz para reclamar por una deuda histórica: la construcción de tres aulas que fueron prometidas por autoridades locales y provinciales hace más de seis años y que nunca se concretaron.


Actualmente, los alumnos de 4° grado reciben clases en un aula improvisada de durlock, que con el paso del tiempo terminó transformándose en la "normalidad" de la institución. Las condiciones son precarias: no hay ventanas, tampoco una puerta real, y los chicos pasan allí siete horas diarias de lunes a viernes.


Las fotografías tomadas por las propias madres reflejan la realidad: un pizarrón al frente, paredes endebles sostenidas por maderas y fierros, y bancos apretados en un espacio reducido. La única entrada de luz es una cortina colocada en la abertura de la puerta, lo que genera oscuridad permanente y distracciones constantes por los ruidos provenientes de la escuela: clases de gimnasia, ensayos de danzas y el comedor escolar al mediodía.


"Es imposible que los chicos se concentren en este lugar, escuchan todo lo que pasa afuera", expresaron los padres que reclaman además por el estado del patio exterior, cuyos juegos infantiles están destruidos desde hace más de cinco años.


El pedido por las aulas y la mejora en la infraestructura no es nuevo: fue planteado en numerosas ocasiones mediante notas formales y de manera directa ante el ministro de Educación de la provincia en visitas a la localidad. Sin embargo, la respuesta nunca llegó.


En el año en que Río Mayo celebra sus 90 años, los 150 niños que asisten a la escuela esperan que, más allá de los actos protocolares, lleguen también los compromisos cumplidos: aulas seguras, juegos en condiciones y una educación de calidad que respete sus derechos.

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