Rawson

Estuvo cuatro meses detenido por abuso y secuestro, pero la denunciante admitió que había mentido

Un vecino de Rawson pasó tres meses preso y otro con arresto domiciliario tras ser acusado de abuso sexual y privación ilegítima de la libertad. Una grabación presentada en audiencia fue clave para que la Justicia lo sobreseyera.

Equipo de redacción de Madryn Ahora

Un hombre de Rawson fue sobreseído por la Justicia luego de haber permanecido cuatro meses detenido por una denuncia de abuso sexual y secuestro que, según se comprobó posteriormente, nunca ocurrió.

El acusado pasó tres meses alojado en una comisaría y otro bajo arresto domiciliario después de que su pareja lo denunciara por dos presuntos abusos sexuales, privación ilegítima de la libertad y violación de una prohibición de acercamiento.

La causa dio un giro decisivo cuando la hermana del acusado grabó una conversación telefónica con la denunciante. En ese audio, la mujer negó haber sido víctima de abuso o secuestro y reconoció que la relación había sido consentida.

La grabación fue presentada por la defensora Gladys Olavarría durante una audiencia judicial y resultó determinante para el desenlace del caso.

Según trascendió, la denunciante incluso se reía mientras aseguraba que nunca había estado privada de su libertad y que había viajado voluntariamente con el acusado a Puerto Madryn.

El caso se había iniciado en 2025 cuando la mujer llamó desde el celular de su pareja a la Comisaría de la Mujer de Rawson y aseguró que llevaba un mes secuestrada.

Tras la denuncia, efectivos policiales allanaron la vivienda y encontraron a ambos en el lugar. Luego, la mujer amplió la acusación incorporando dos presuntos hechos de abuso sexual agravado.

El hombre quedó detenido en la comisaría de Playa Unión. Un informe del Cuerpo Médico Forense indicó la existencia de lesiones genitales compatibles con un posible abuso, situación que agravó el cuadro judicial.

Sin embargo, la defensa comenzó a reunir pruebas que pusieron en duda la versión inicial.

Olavarría presentó testimonios de personas que tuvieron contacto con la denunciante durante el supuesto cautiverio y que nunca advirtieron señales de violencia o pedido de auxilio.

Además, se comprobó que ambos habían viajado juntos a Puerto Madryn, se alojaron en un hotel y visitaron a familiares sin que la mujer manifestara estar retenida contra su voluntad.

La defensa también señaló que la denunciante había arrojado su botón antipánico al mar para poder acercarse al acusado, contradiciendo así la hipótesis de incumplimiento de restricción por parte del hombre.

En el audio presentado durante la audiencia, la mujer reconoció que las relaciones habían sido consentidas y negó haber sido secuestrada.

También admitió que era ella quien había invitado al acusado a viajar a Puerto Madryn.

La jueza María Laura Martini resolvió finalmente dictar el sobreseimiento del hombre al considerar que los hechos denunciados no existieron.

Incluso, durante la audiencia, la magistrada llamó la atención a la Fiscalía y reclamó una mayor diligencia en la obtención de pruebas en causas graves donde hay personas privadas de la libertad.

Esta nota habla de: