Trelew

Trelew: Merino despide el año con otro impuestazo municipal, de más del 200% de aumento

 Como ya tiene acostumbrados a los vecinos de Trelew, Gerardo Merino vuelve con su única receta: aumentos desmedidos, cuasi pornográficos, fuera de todo contexto y de la realidad económica. En la recta final de un 2025 que ya fue un calvario para los trelewenses, el Concejo Deliberante aprobó la Tarifaria Fiscal 2026 con un tarifazo que no solo ignora la crisis de Trelew y el bolsillo del vecino, sino que parece diseñado para exprimir hasta la última gota de sudor de una ciudad agotada y de una población que no puede resistir más aumentos. ¿Qué nos deja esta gestión en este año que ya finaliza? Incrementos que superan el 200% en sectores clave, disfrazados de "actualizaciones necesarias" por un Ejecutivo que no tiene ni la más pálida idea de gestión eficiente. Su ineficiencia, despilfarro y manejos turbios los paga el vecino.


La receta parece ser la única que conocen los integrantes del PRO / Radicalismo chubutense, dado que se aplica en Esquel con el intendente Taccetta y, en la feudal Rada Tilly, donde la intendenta Peralta continúa el legado familiar de más de 30 años aplicando el mismo método: ¡impuestazos!


Recordemos: el pasado 28 de noviembre, en una sesión que más pareció un trámite de escribanía, la mayoría oficialista (con 8 votos a favor y solo dos voces disidentes: Baskovc y Aguilar) dio luz verde a este mamotreto fiscal. Bajo el pretexto de equilibrar cuentas municipales y cubrir "costos históricos" como la disposición de residuos, lo que se aprobó fue un mazazo selectivo: 94% de aumento en la recolección de residuos domiciliarios para 19 barrios (afectando a más de 16.500 inmuebles), con duplicación de módulos (de 18 a 35) y recortes en el servicio (de diario a alternado en 18 de ellos). En el comercio e industria, el golpe es aún más brutal: hasta 220% en categorías nuevas para "grandes generadores" como confiterías de 2.000 m², sanatorios, clínicas, mayoristas y distribuidoras; precisamente los motores de empleo en una ciudad que ya lidia con 10% de desocupación oficial.


Ni hablar del Impuesto Automotor: ese artículo 15 que opta por la valuación de ACARA -superior en hasta 168% a la histórica DNRPA- más un 5% extra. Autos que en 2025 pagaban $50.000 ahora saltan a $97.000 o más, un 97% de incremento promedio que Merino justifica con un "modernicemos la base imponible". ¿Escándalo? Claro que sí: mientras DNRPA ofrece valores fiscales conservadores, ACARA -la de los concesionarios- infla todo con precios de mercado. Tal es el caso de un Volkswagen Gol, años 2010 a 2020, donde la base imponible en algunos modelos casi se triplica; eso da una idea del impuesto que se va a tener que afrontar en 2026 (más del 150% en muchos casos).


Y el colmo: un 88% más en el mínimo de Ingresos Brutos (IIBB) para contribuyentes, y 48% en el fondo de pavimento.


La ineficiencia de Merino solo es superada por su propio ego, un cóctel tóxico que ha convertido la gestión municipal en un circo de excusas. ¿Dónde están las obras pendientes? ¿El presupuesto 2026, aún en comisión, que promete $97.500 millones pero arrastra una incobrabilidad del 43% en inmobiliario y 55% en automotor? Nada. Solo promesas vacías.


Este es el final anunciado de un político que no le deja nada positivo a la ciudad de Trelew. Merino le puso su cara y su tiempo a la campaña provincial, donde acompañó en cuantos actos pudo a Ana C. Romero, y terminó en un humillante cuarto lugar en Trelew y un pobre tercer lugar en la provincia: un rechazo rotundo en su propia ciudad, que sepulta cualquier posibilidad de continuidad política que dependa del voto trelewense.

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