Trump descartó una intervención militar en Groenlandia y presionó a Europa por su modelo económico
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no recurrirá a la fuerza para avanzar sobre Groenlandia, aunque insistió en abrir "negociaciones inmediatas" para discutir una eventual adquisición del territorio.
Lo hizo durante su exposición en el Foro Económico Mundial de Davos, donde también lanzó duras críticas contra Europa y defendió el rumbo económico de su gestión. Durante su discurso, Trump sostuvo que "cuando a Norteamérica le va bien, le va bien al resto del mundo" y aseguró que Estados Unidos atraviesa un momento histórico.
En ese marco, cuestionó el enfoque económico europeo y señaló que en el continente "se creyó que el crecimiento solo podía lograrse a través del gasto público, y eso no es cierto".
El mandatario también apuntó contra las políticas ambientales impulsadas durante el gobierno de Joe Biden, al tiempo que reivindicó los resultados de su administración. "Muchos decían que a Estados Unidos le iba a ir mal, pero estoy demostrando que estaban equivocados", afirmó ante líderes empresariales y políticos internacionales. En relación con Groenlandia, Trump fue categórico al descartar una acción militar, aunque dejó en claro su interés estratégico por la isla. "Busco iniciar negociaciones inmediatas para volver a discutir la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos", sostuvo, y describió al territorio como "un pedazo de hielo, frío y mal ubicado, pero vital para la paz mundial y la protección global".
En otro tramo de su discurso, el presidente estadounidense se refirió a Venezuela, elogió al liderazgo interino y aseguró que el país sudamericano experimentará un fuerte crecimiento económico en los próximos meses. Incluso afirmó que Estados Unidos compartirá los 50 millones de barriles de petróleo extraídos del país caribeño y proyectó que "Venezuela hará más dinero en los próximos seis meses que en los últimos 20 años".
Trump también lanzó un mensaje directo a Canadá, al afirmar que "existe gracias a Estados Unidos", y apuntó contra el primer ministro Mark Carney: "Recuerda eso la próxima vez que hagas declaraciones". La intervención de Trump en Davos volvió a generar repercusiones internacionales, especialmente por su postura sobre Groenlandia, sus críticas a Europa y sus definiciones geopolíticas en un escenario global marcado por tensiones económicas y estratégicas.



