De obsequio bancario a pesadilla judicial: indemnizan con 10 millones a un vecino de Madryn mal incluido en el Veraz
Un residente de Puerto Madryn recibió un plástico de obsequio que jamás activó ni utilizó. La entidad financiera le generó deudas por mantenimiento y lo reportó como moroso, lo que derivó en un duro fallo judicial con una multa civil de 10 millones de pesos.
Un simple "obsequio" publicitario o un beneficio bancario no solicitado terminó convirtiéndose en una pesadilla financiera y legal. Un vecino de Puerto Madryn fue incluido injustamente en bases de datos de morosos -como el Veraz y el registro del Banco Central- por una tarjeta de crédito Visa YPF ServiClub del BBVA que jamás había pedido, activado ni utilizado.
El caso llegó a los estrados judiciales y concluyó con una tajante resolución de la Cámara de Apelaciones, la cual ratificó una dura condena contra la entidad bancaria que incluye una multa civil de 10 millones de pesos, además de resarcimientos económicos para el damnificado.
La trampa de los cargos fantasma y el Veraz
De acuerdo con el relato del afectado, la tarjeta llegó a su domicilio como un supuesto regalo del banco. Al no tener interés en ella, decidió guardarla sin realizar ningún tipo de trámite de activación ni consumo.
Sin embargo, con el paso de los meses comenzaron a acumularse de manera silenciosa cargos por mantenimiento, impuestos e intereses. La falta de pago de esos importes -que el cliente jamás supo que existían- derivó en el reporte negativo de su perfil crediticio, afectando sus finanzas y su tranquilidad personal.
Durante el litigio, la Justicia puso la lupa sobre un aspecto clave: el banco no pudo demostrar que el cliente hubiera contratado formalmente el producto, cuestionando la validez de una supuesta relación contractual que la entidad daba por sentada de manera unilateral.
Una advertencia para tener en cuenta
El fallo sienta un importante precedente sobre las prácticas habituales del sistema financiero y deja una clara advertencia para los consumidores. Recibir una tarjeta en el domicilio que nunca fue solicitada, ignorarla o guardarla en un cajón sin realizar la baja formal puede derivar en sorpresas desagradables, ya que muchas entidades continúan aplicando cargos si consideran activo el vínculo contractual.
Fuente: Información basada en el reporte original de Madryn Urbana.




