Chubut

Registraron a una orca trasladando a su cría muerta en Península Valdés

El fenómeno, inédito en las costas de Sudamérica, fue protagonizado por la orca Jazmín en Punta Norte. Científicos documentaron el comportamiento mediante drones y lo vinculan a procesos emocionales y de duelo en cetáceos

Equipo de redacción de Madryn Ahora

Las aguas de Península Valdés fueron escenario de un acontecimiento natural tan desgarrador como extraordinario para la ciencia. Por primera vez en la región, investigadores lograron registrar a una orca hembra trasladando el cuerpo sin vida de su cría, un comportamiento que ha sido observado en otras partes del mundo pero que nunca antes se había documentado en el Atlántico Sur.

La protagonista de este histórico registro es Jazmín, una orca nacida en 1991 y descendiente de la emblemática matriarca Ishtar. El episodio tuvo lugar el pasado 30 de abril en la zona de Punta Norte, donde un equipo de especialistas detectó que la hembra mantenía a flote y transportaba los restos de un pequeño ejemplar de apenas dos semanas de vida.

Un registro científico sin precedentes

La escena fue captada con precisión gracias al uso de tecnología de drones, lo que permitió a los científicos observar el comportamiento sin interferir en el proceso del animal. Según detallaron los expertos, esta era la séptima cría de Jazmín y representa la tercera pérdida neonatal documentada en su historial reproductivo, un dato que añade una carga de dramatismo a la observación biológica.

Era muy evidente que la cría ya estaba muerta. Observamos a Jazmin desplazándose hacia el sur mientras transportaba a la cría, sujetando su aleta pectoral con la boca. Continuaba llevándola a las 14:00 hs, cuando la vimos por última vez" detallaron desde Fundación Punta Norte Orca Research.

Para la comunidad científica, este hallazgo es de vital importancia, ya que refuerza la hipótesis de que los grandes cetáceos poseen estructuras sociales y emocionales complejas. El acto de cargar con un descendiente fallecido se interpreta como una manifestación de duelo o una dificultad biológica para "soltar" al miembro del grupo, un rasgo que asombra por su similitud con los procesos afectivos humanos.

El valor de Península Valdés

Este suceso vuelve a posicionar a Península Valdés como uno de los laboratorios naturales más importantes del planeta para el estudio de las orcas. El seguimiento constante de los individuos, que permite conocer linajes como el de Ishtar y Jazmín, es lo que hace posible identificar y contextualizar estos comportamientos únicos.


Esta nota habla de: