Madryn

Un ataque al corazón del barrio: Vaciaron e inundaron una biblioteca popular en Puerto Madryn para robarse un tanque de 1100 litros

Es el sexto robo que sufre la institución. Los delincuentes planificaron el golpe en la madrugada: saltaron el perímetro, rompieron las cámaras de seguridad y vaciaron el tanque lleno para poder trasladarlo junto a materiales de construcción.

Equipo de redacción de Madryn Ahora

Una querida biblioteca popular de la ciudad, que subsiste gracias al trabajo voluntario, subsidios y el esfuerzo vecinal, se convirtió otra vez en el blanco de la delincuencia. En esta oportunidad, los atacantes planificaron un insólito y dañino operativo nocturno en el sector externo del predio para llevarse un tanque de agua tricapa de 1100 litros y varias barras de hierro destinadas a obras edilicias.

El hecho, que ya se convirtió en el sexto robo registrado por la institución, fue descubierto por la mañana por Lorena Sánchez, referente del espacio. Al llegar al lugar, se encontró con una escena desoladora: el faltante de los materiales, las cámaras de seguridad destrozadas y el patio completamente inundado.

Para concretar el robo del voluminoso tanque, los delincuentes realizaron una tarea de inteligencia previa. Tras saltar el perímetro cerrado, se tomaron el trabajo de romper y patear las cámaras de seguridad para evitar ser identificados. Como el tanque estaba lleno y resultaba imposible moverlo por su peso, rompieron las conexiones y la canilla para vaciarlo por completo, provocando la inundación del sector antes de arrastrarlo hacia la parte posterior del terreno.

"La Biblioteca Popular es de todos, es de la comunidad", expresó con profunda impotencia Sánchez, remarcando que cada uno de estos golpes no daña a un privado, sino a un espacio colectivo que se sostiene a pulmón con el apoyo de vecinos, el Municipio, la Provincia y la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP).

El tanque de agua había sido adquirido con gran esfuerzo en 2023 y permaneció guardado durante meses por temor a que lo robaran. Finalmente, debió ser instalado de manera provisoria en el patio durante el último verano para garantizar el suministro del edificio ante los reiterados cortes de agua en la zona.

Una historia de ensañamiento

Este nuevo ataque profundiza el desgaste de un equipo de trabajo que no logra recuperarse de los golpes anteriores. La biblioteca arrastra una dolorosa herida desde el año 2022, cuando delincuentes ingresaron al interior del edificio y lo desvalijaron por completo, llevándose equipos de audio, computadoras y los discos rígidos (CPU) que contenían información administrativa e institucional invaluable. A ese hito se le sumó una alarmante seguidilla entre finales de diciembre y enero del año pasado, período en el que sufrieron cinco robos en menos de tres meses.

A pesar del intento de los ladrones por infartar el sistema de vigilancia, fuentes del caso confirmaron un detalle clave para la investigación policial: aunque las cámaras terminaron colgadas y dañadas, el sistema alcanzó a registrar la secuencia de la madrugada. "Rompieron las cámaras pero quedaron grabados", advirtió la referente. La denuncia ya fue radicada y las filmaciones quedaron a disposición de la Policía para intentar identificar a los autores y determinar el rumbo de los elementos robados.

Con información de Lu17.

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