Fuerte polémica por aumento salarial del Gobierno: ministros y Adorni superan los $7 millones
Un decreto oficializó una actualización salarial para altos cargos del Ejecutivo. Mientras tanto, crecen las críticas por el impacto del ajuste en jubilaciones y paritarias.
El Gobierno nacional quedó en el centro de la polémica tras oficializar un aumento salarial para funcionarios de primera línea del Poder Ejecutivo. Según trascendió, ministros y altos cargos, entre ellos el vocero presidencial Manuel Adorni, pasan a percibir cerca de $7.000.000 brutos mensuales.
La medida generó fuertes cuestionamientos en redes sociales y en sectores políticos y sindicales, en un contexto marcado por la caída del poder adquisitivo, el congelamiento de paritarias y el deterioro de los haberes jubilatorios.
Uno de los focos de las críticas se concentra en la figura de Adorni, quien diariamente sostiene el discurso oficial de ajuste y disciplina fiscal. "No hay plata", es una de las frases más repetidas por el funcionario desde la Casa Rosada, en línea con la política económica del Gobierno.
El incremento salarial surge, según explicaciones oficiales, de una actualización vinculada a acuerdos paritarios del sector público correspondientes a 2024 y 2025. Se trataría de un "reenganche" tras el congelamiento de los sueldos desde diciembre de 2023.
Sin embargo, el contraste con la situación social profundizó el malestar. "Hoy, un Ministro de Milei gana en 30 días lo que un jubilado de la mínima tarda casi 3 años en cobrar", señalaron desde distintos sectores críticos.
El decreto no incluye al presidente Javier Milei ni a la vicepresidenta Victoria Villarruel, quienes mantienen sus salarios congelados. No obstante, la decisión no logró desactivar las críticas hacia el resto del gabinete.
En redes sociales, el tema se viralizó rápidamente, impulsado por publicaciones que retomaron información periodística y cuestionaron la coherencia entre el discurso de ajuste y las decisiones internas del Ejecutivo.
El episodio reavivó el debate sobre la distribución del esfuerzo fiscal y el alcance real de la promesa de campaña de que "el ajuste lo paga la casta".



