Pablo De Mónaco: "Estoy vivo de milagro. Lo que me pasó no fue un accidente"
Este martes se definirá si el conductor responsable accede o no a una probation.
A ocho meses del hecho que casi le cuesta la vida, Pablo De Mónaco encara una recuperación larga y dolorosa. Desde Buenos Aires, donde realiza rehabilitación intensiva, se prepara para viajar a Rawson y presenciar la audiencia judicial que definirá si el conductor que ejecutó la maniobra temeraria accede a una probation.
Su relato es crudo desde el inicio: "Nada del impacto recuerdo. Mi memoria vuelve recién en terapia. Me desperté con una pierna menos y con todo el cuerpo doliéndome". A partir de entonces, sus días se dividen entre ejercicios de estabilidad, trabajo con su prótesis, fisioterapia y terapias complementarias. "Estoy todos los días trabajando para volver a estar con mi familia, para caminar, para tener una vida más parecida a la que tenía".
Pablo es claro al describir lo ocurrido: "No fue un accidente. Fue una maniobra temeraria, hecha sabiendo que era una infracción grave". Y agrega que sobrevivió por centímetros y por contexto: "Estoy vivo porque fue cerca del Hospital de Rawson. Si pasaba más lejos, el final era trágico".
Sobre la audiencia del martes, su objetivo es firme: "Quiero que me vean. Que entiendan que detrás de un expediente hay una persona que hoy hace equilibrio para dar dos pasos. Quiero que la Justicia escuche también a la sociedad". Su principal preocupación es que se habilite una probation: "Suena a poco ejemplificador. La maniobra que casi me mata fue temeraria. Es fundamental que asuma su responsabilidad y su culpa".
Su mensaje final es un llamado a la conciencia vial: "La imprudencia mata. No es un juego. Si alguien infringe una norma, tiene que hacerse cargo. Yo pongo todo para reconstruir mi vida. Lo mínimo que espero es que quien me la destruyó asuma su responsabilidad".


