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Orgullo patagónico: con solo 15 años, una nadadora de Puerto Madryn brilló en el Mundial de Aguas Frías y ganó dos medallas de oro

Julieta fue la competidora más joven de la Winter Swimming World Cup 2026 disputada en El Calafate. Junto a su madre Leah, representó a la escuela Simonatación en las heladas aguas frente al Glaciar Perito Moreno y se subió a lo más alto del podio por duplicado.

Equipo de redacción de Madryn Ahora

La Patagonia argentina se lució ante los ojos del mundo en la Winter Swimming World Cup 2026, una competencia internacional de natación en invierno que reunió a más de 250 atletas de distintos países en un escenario tan imponente como desafiante: la Bahía de los Témpanos, frente al Glaciar Perito Moreno, dentro del Parque Nacional Los Glaciares. Entre las delegaciones destacadas sobresalió la de Puerto Madryn a través de la escuela Simonatación, con una actuación histórica protagonizada por una joven promesa.

Juventud, talento y doble oro en aguas extremas

La gran revelación del certamen -desarrollado del 2 al 9 de agosto- fue Julieta, quien con apenas 15 años se convirtió en la participante más joven de todo el campeonato mundial. Acompañada por su madre, Leah (38), y bajo la guía de los profesores y fundadores de la institución, Simón Saravi y Rocío Chávez, la adolescente afrontó un total de seis exigentes pruebas en la categoría de 15 a 19 años.

El esfuerzo y la valentía rindieron sus frutos de manera notable. Tras aclimatarse a condiciones extremas, Julieta se consagró campeona en dos oportunidades dentro de la especialidad de pecho:

  • El 5 de agosto, se quedó con el primer puesto en los 50 metros pecho.

  • Al día siguiente, volvió a demostrar su jerarquía al obtener la medalla de oro en los 25 metros pecho.

Por su parte, Leah completó una valiente performance al disputar cinco pruebas, midiéndose de igual a igual con referentes de la disciplina llegados desde distintos puntos del globo.

Un desafío contra el frío extremo

La competencia organizada en Santa Cruz representó una prueba de máxima exigencia física y mental. Los nadadores debieron afrontar distancias y estilos en aguas con temperaturas cercanas a los 0 °C, haciéndolo además sin utilizar trajes de neopreno, una regla estricta de esta modalidad de aguas frías.

Para llevar adelante las pruebas de manera oficial y segura, la organización montó una piscina flotante especialmente diseñada en medio de un paisaje natural extraordinario, combinando el deporte de alto rendimiento con el turismo internacional.

Desde la escuela Simonatación destacaron que la experiencia trascendió lo meramente deportivo, permitiendo posicionar el nombre de Puerto Madryn en la élite mundial de la natación en aguas abiertas y fomentando el intercambio cultural con atletas de todo el planeta. La consagración de Julieta quedará grabada como uno de los hitos más memorables del deporte patagónico.



Con información de ADNsur

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