Brasil se impuso 2 a 1 y hundió el plan japonés en la última jugada
El Scratch manejó el 64% de la posesión y remató 19 veces al arco, quebrando la resistencia de los asiáticos en el epílogo para avanzar a la siguiente ronda del Mundial.
Las estadísticas a veces tardan en reflejarse en el marcador, pero a la larga suelen imponer condiciones. Brasil venció a Japón por 2 a 1 en la llave 9 del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, en un encuentro donde los sudamericanos dominaron el balón y el territorio de principio a fin, aunque debieron sufrir hasta el último suspiro por la falta de contundencia en el área rival.
El desarrollo del juego mostró una tremenda disparidad en los papeles: la Verdeamarela controló el 64% de la posesión frente al 36% de los nipones, y completó una abismal diferencia de 625 pases correctos contra apenas 278 de su rival. Sin embargo, el orden defensivo de Japón neutralizó esa marea de juego durante gran parte de la tarde. Incluso, los asiáticos golpearon primero gracias a la efectividad de Kaishu Sano a los 29 minutos de la etapa inicial, capitalizando una de las apenas 5 aproximaciones que tuvieron en todo el partido.
Brasil, que acumulaba un registro ofensivo alto en la fase de grupos (donde terminó invicto por encima de Marruecos, Escocia y Haití), mantuvo la cabeza fría en el segundo tiempo. La insistencia se transformó en remates -19 en total a lo largo del cotejo- y la paridad llegó por la vía aérea a los 10 minutos del complemento, gracias a una proyección de Casemiro.
Los entrenadores movieron los bancos para el tramo final: en Japón ingresaron Ogawa y Tanaka buscando piernas frescas para sostener el empate, mientras que en Brasil entraron Danilo y Fabinho para asegurar la mitad de la cancha. En un encuentro de dientes apretados pero sumamente limpio (el árbitro no reportó tarjetas rojas), la jerarquía individual de Gabriel Martinelli terminó quebrando el muro asiático a los 50 minutos del segundo tiempo. Con el boleto a octavos asegurado, el cuerpo técnico brasileño ya trabaja pensando en el duelo del próximo martes entre Noruega y Costa de Marfil, de donde saldrá su próximo rival.



